¿Qué está pasando en Boyacá con la seguridad del sector esmeraldero?
En menos de una semana, dos empresas dedicadas a la minería han denunciado incursiones armadas a sus predios.


Tunja
El pasado viernes 28 de abril, la empresa Esmeraldas Santa Rosa, emitió un comunicado en donde afirmaba que hombres armados habían ingresado a la fuerza a uno de sus campos de trabajo ubicado en Maripí (Boyacá) y por lo menos durante 10 horas, retuvieron a más de 50 trabajadores, al parecer, para adelantar labores de guaqueo.
La alcaldesa de Maripí, Imer Murcia, en diálogo con Caracol Radio, afirmó que aún no hay claridad sobre lo que realmente pasó; “están realizando las investigaciones correspondientes para establecer los móviles de estos hechos, gracias a Dios no se reportó ningún lesionado, ninguna persona herida; hasta el momento, estamos esperando el pronunciamiento de la empresa Esmeraldas Santa Rosa, para que nos cuente si efectivamente se presentó hurto y de qué cantidad de esmeraldas” dijo la mandataria. Cuatro días después de los hechos, aún no hay un pronunciamiento oficial de la empresa en mención.
La policía nacional confirmó que por este caso hay tres personas capturadas.
Por otro lado, el segundo hecho se presentó en San Pablo de Borbur, en jurisdicción de la mina Coscuez. Según comunicado oficial de la empresa Fura Gems INC, quien tiene a cargo el título minero, sus trabajadores fueron retenidos; “funcionarios de nuestra compañía realizaban trabajos de observación de los terrenos de propiedad de la empresa, cuando fueron retenidos por unas horas, por un grupo de cerca de 40 personas, algunas armadas” dice textualmente el documento. Esto habría sucedido el pasado 30 de abril.
La compañía también denuncia, que el día lunes 01 de mayo, tuvieron una situación similar; “en horas de la mañana, mientras realizaban trabajos de reconocimiento del terreno de la empresa, trabajadores de la compañía fueron atacados por un grupo de 200 personas e impidieron el acceso al personal de seguridad física de la empresa a los predios que conforman la concesión minera y están aprobados en el Plan de Trabajo y Obras PTO y en el Estudio de Impacto Ambiental EIA”.
Hasta el momento, no hay ningún pronunciamiento por cuenta de las autoridades frente a este segundo hecho, ni a los avances en la investigación del caso de Maripí; sin embargo, sí hay preocupación por cuenta de varios sectores sociales y políticos de Boyacá frente a lo que significan estos hechos de violencia.
El primero en pronunciarse, fue el senador Ciro Ramírez quien calificó de grave, lo que está pasando en Boyacá: “Muy grave lo que está pasando en nuestro departamento y en todo el territorio, estamos al vaivén de unos bandidos que afectan la empresa privada, que están violentando a los colombianos y a los boyacenses con fusiles, estamos volviendo a la época de la violencia donde el presidente y el gobierno no están generando la seguridad” afirmó.
Por su parte, Edward Triana, Representante a la Cámara, oriundo de ese municipio, dijo; “Muy desafortunado porque una vez más, se pone en vilo lo que pasa en la zona minera y sobre todo, el trabajo que vienen desempeñando estas empresas en el departamento y en Boyacá”.
Otro en alzar su voz fue Héctor David Chaparro, Representante por Boyacá; “es bastante lamentable la situación que se está viviendo de seguridad hoy en el departamento y en especial en la región de occidente, una región que ha luchado durante tantos años por lograr la paz”.
El también congresista, Jaime Raúl Salamanca, pidió acciones concretas del gobierno nacional; “Pedimos al Ministerio del Interior y al Ministerio de Minas, se pongan al frete de lo que está sucediendo en el departamento de Boyacá, en menos de dos semanas se han presentado dos hechos que deben ser observados por las autoridades”.




