El primer año del fiscal general
La lucha contra la corrupción y otras promesas por cumplir están en el balance del primer periodo de Néstor Humberto Martínez.

Néstor Humberto Martínez(Colprensa / Archivo)

La estrategia de la Fiscalía para combatir a los corruptos de todas las esferas y estratos fue una promesa de campaña y posesión del fiscal general que hasta el momento trata de mantener con sus recorridos por las regiones y las jornadas de denuncias contra la corrupción.
Sin lugar a dudas la captura de quien se supone lideraba el plan bandera de esta administración en la Fiscalía, "Bolsillos de Cristal" (la redada anticorrupción en todo el país) fue un duro golpe para Néstor Humberto Martínez en el primer año de gestión.
La captura del director anticorrupción, Luis Gustavo Moreno, fue tan difícil para el fiscal que en adelante se apresuró a anticipar que los colombianos deberían acostumbrarse a escuchar de fiscales capturados, porque iniciaron una purga al interior de la entidad.
Aunque prometió, sin éxito, recorrer todo el país en su primer año como fiscal, las jornadas de denuncia fueron un punto a su favor para desempolvar casos que llevaban años en las gavetas de despachos y que rápidamente dieron resultados, como en los departamentos de Meta, Córdoba y Sucre.
Hay en lista más de 100.000 investigaciones penales por diferentes hechos de corrupción con 20 gobernadores y 230 alcaldes involucrados en casos que suman $450.000 millones en detrimento patrimonial.
Otros casos relacionados con la seguridad ciudadana, la lucha contra los grupos criminales y la estructuración de unidades de investigación en sectores como salud y finanzas ilícitas, empiezan a dejar importantes resultados.
Su participación y propuestas en proyectos legislativos le dejó algunos méritos, pero también uno que otro problema. Leyes como la regulación de la medida de aseguramiento nacieron en su primer año de gestión, con las excarcelaciones masivas que lo apartaron por momentos del Ministro de Justicia de turno.
Se enfrentó por la prohibición de las fumigaciones aéreas con glifosato, contradijo a los demás integrantes del Consejo de Política Criminal, al que calificó como un “enfermo terminal”
También denunció y luego desistió, al senador y precandidato Jorge Robledo, en la clara pelea por la supuesta falta de competencia para investigar el caso Odebrecht.
Casos y proyectos salieron en su discurso de posesión muchos aún por cumplir, pero que tiene espacios suficientes en tres años más de gestión.
El caso Saludcoop, apenas completa un llamado a imputación de cargos cuando fue un recomendado del mismo presidente de la república.
Otros proyectos que prometió siguen lista de espera: la creación de un grupo élite para desmontar las organizaciones criminales y rastrear sus bienes, al igual que el anuncio de una Unidad Nacional Anticontrabando en la Fiscalía.
En el caso Odebrecht, ha dicho el fiscal que son muchos los avances sin la colaboración de los Estados Unidos y Brasil, sin embargo, quienes evalúan su gestión aseguran que faltan por conocer los responsables, de alto nivel, que siguen sin pasar por la lupa de la justicia.




