Los “maestros” de la falsificación de boletas
Se robaban el papel original o reciclaban lo que quedaba en la basura después de los eventos, así imprimían sus falsificaciones.
En la lista de víctimas se enumeran asistentes a conciertos y giras nacionales, colombianos que llegaron a Brasil al mundial de fútbol, los fanáticos de la liga local y hasta quienes pensaban asistir a futuros eventos como el concierto de Guns and Roses en Medellín.


Los vínculos de la organización, según Julián Quintana, director del CTI, eran de impacto transnacional. Su capacidad de falsificar boletas llegó a otros países que en algunas oportunidades los detectaban y terminaban deportados.
“Incluso fueron deportados de Brasil, Paraguay, Ecuador y Chile, allí también se dedicaban a falsificar boletas, eso lo investigamos aún”.
Los delincuentes lograron robarse el papel en blanco y original para las boletas, pero los investigadores del CTI identificaron que hasta recurrían a reciclar las boletas que quedaban en las basura después de otros eventos y conseguían reimprimirlas.
“Tenemos información, un inventario que solo en una empresa víctima la defraudación en el primer semestre fue de $1.000 millones y como llevan delinquiendo por siete años la cuantía podría llegar a los $7.000 millones”.
Para darle tranquilidad a sus clientes los delincuentes se uniformaban con prendas que tenían distintivos de las empresas de boletas y logística de los evento, vendían las entradas e incluso ayudaban a ingresar a los estafados de presentarse algún problema.
La organización según la Fiscalía delinquía hace siete años, ocho personas fueron capturadas, entre ellos dos funcionarios de las empresas de boletería y de acuerdo con el CTI vendrán más capturas.




