Encuentran gigantesco destiladero en Bogotá
Los delincuentes desarrollaban desde las botellas hasta las tapas y las estampillas del licor.


La realidad es bastante desalentadora en esta materia. Los delincuentes, según la Policía, se tecnificaron de tal forma que es casi imposible identificar una botella adulterada de una original
El coronel Óscar Pinzón, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Bogotá, asegura que un operativo se desarmó una estructura, una empresa que cumplía toda la cadena de producción de cualquier embotelladora
“Lo que determinamos por parte de nuestro investigadores es que ellos el trabajo que hacen unos reciclan, van los establecimientos a los bares, cogen los envases los lavan, los limpian, son utilizados, están en desaseo y las llenan de licor. Es una estructura una organización con funciones establecidas”
La empresa criminal desarticulada, según la Policía, tenía capacidad para producir por lo menos 130.000 tapas, botellas y estampillas semanales, que obviamente paraban en establecimientos comerciales
La única recomendación segura en estos casos, según la Policía, es comprar el licor en puntos autorizados, por lo demás nada es completamente seguro.




