Argentina paralizada por huelga general contra el Gobierno
Los trabajadores protestan contra la inflación y la inseguridad en un día marcado por las dificultades de movilidad.


El paro se siente principalmente en la ciudad de Buenos Aires en donde algunos grupos opositores al gobierno de Cristina Fernández instalaron barricadas en las principales avenidas, impidiendo el paso de los ciudadanos, a pesar de que la Confederación General del Trabajo resaltó que la huelga no consistía en bloqueos en las calles
Los líderes sindicales Luis Barrionuevo y Hugo Moyano, quienes han convocado al paro, se distanciaron de estas barricadas pero reconocen que hay que tomar medidas de fuerza para exigir medias por parte del gobierno contra la inflación y presionar un ajuste en los salarios y el sistema de pensiones
El sector del transporte se adhirió por completo al paro a pesar de las críticas del Gobierno por considerar que esto obligaba a que los ciudadanos no asistieran a sus trabajos y causaba una “huelga forzada”. No están funcionando las líneas de metro ni los colectivos en las diferentes provincias, y algunas empresas de trenes y aerolíneas como LAN también decidieron dejar de prestar sus servicios
Los bares, restaurantes y puertos del país también se unieron a la huelga, así como algunos hospitales públicos y estaciones de servicio, aunque el Gobierno afirma que no todos los trabajadores están de acuerdo y desean cumplir con su jornada laboral
La jornada de paro ha generado desalojos en las vías y ha dejado varias personas detenidas y heridas durante enfrentamientos entre la fuerza pública y los manifestantes
El jefe de Gabinete del Gobierno, Jorge Capitanich afirmó que los organizadores del paro “pretenden sitiar los grandes centro urbanos”, pero reconoció el derecho a la huelga y dijo que no van a impedir que se realice, mientras los organizadores insisten que con este paro deben decidir hacia dónde va el país




