¿Me quieres?

Para los humanos, gregarios por naturaleza, es muy importante saber si las personas significativas cercanas nos quieren.

A mi juicio, hay tres indicadores que nos pueden guiar confiablemente hacia el establecimiento de si una persona cualquiera nos quiere, sin importar si queremos establecer Cómo nos quiere, caso en el cual la recomendación es leer el artículo anterior de este mismo blog

 El primer indicador es Tiempo, pues cuando queremos a alguien reorganizamos nuestra agenda restringiendo horarios para actividades que ahora pasarán a segundo lugar y dándole esa oportunidad a compartir con la persona que nos interesa. El pretendiente que deja sus amigos o familia o sus actividades laborales o académicas para dedicarse a su pretendida, demuestra que la quiere y que por ello le dedica mucho tiempo. El hijo que organiza sus horarios, a veces privándose de otros placeres, para compartir con sus padres. Quien deja a un lado otras opciones por compartir con sus amigos. Cualquiera que organice su vida para darle tiempo a alguien, por cualquier razón, demuestra con esa acción que esa otra persona le es importante

 El segundo indicador, sin poder decir que es el más importante pero enfatizando en su valor por su sutileza al tiempo que por su trascendencia, son Los Detalles. Es común escuchar que un detalle no es importante por su valor económico sino por ser un detalle, un acto innecesario e inesperado, mas nunca se explica entonces qué es un detalle. Románticamente, yo entiendo y defino un detalle como “el tiempo no presencial dedicado a pensar en cómo hacer feliz a la persona que quiero…” Qué importante así resulta un detalle. Mi tiempo, cuando no necesariamente estoy con la persona que quiero, invertido en imaginar qué cosa puedo darle o hacer para producirle un momento de felicidad. Qué otra cosa podríamos considerar más importante que saber que la persona que parece querernos usa su tiempo libre para identificar cómo hacernos pasar un momento inolvidable

 Por último y definitivo, el Contacto Físico, pues cuando queremos a alguien nos es muy importante entrar en contacto con esa persona. Desde el contacto del sentido apretón de manos o abrazo entre amigos, pasando por los calurosos consentimientos entre padres e hijos o entre hermanos, hasta el extremo de la expresión sexual de afecto entre parejas notamos que es muy importante el contacto físico cuando queremos a alguien. El contacto físico rompe las barreras naturales de los espacios íntimos que se defienden con miedo (la preparación para pelear o salir corriendo) y nos ofrece la sensación de aceptación, pertenencia y protección grupales

 Aunque podemos relacionarnos con los demás solamente al dedicarles tiempo, o tiempo y detalles, es determinante de que nos quieren o de que queremos a alguien el que se presenten en buena medida los tres indicadores

 Preguntémonos si le estamos mostrando esos indicadores de manera convincente a quienes nos son significativos. Preguntémonos si la persona que nos interesa nos está mostrando esos indicadores de manera convincente

 Recordemos que no sirve que digamos que queremos, o que nos digan que nos quieren, si esa frase no está acompañada de evidencias…Pero ¿Cómo me quieres…? 

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