La crisis impidió que Papa Noel llegara a millones de hogares de Europa
Diciembre sin luces en Grecia y sin regalos en Portugal. Europa celebra una de las Navidades más oscuras de su historia.


Es diciembre, es Navidad, pero en los barrios de Atenas sólo las farolas siguen iluminando las calles. Cinco años de recesión y tres de austeridad han dejado las arcas públicas y las familiares devastadas: la mayoría de griegos no tienen dinero para decorar los balcones de sus casas o no ven motivos para hacerlo en un país con un 25% de desempleo. Tampoco las autoridades colocaron las tradicionales luces de Navidad luego de que el presupuesto público redujo en un 90% la factura navideña
En Portugal, los recortes en las ayudas sociales y sueldos, la subida de impuestos para el 2013, que se pinta como un año negro, hacen que los portugueses celebren las navidades más austeras de su vida
Los funcionarios públicos y los jubilados no recibieron la paga extra de Navidad, igual que en España, y desde la asociación de defensa del consumidor, recomiendan que ahorren para el próximo año, siendo precisamente el miedo el principal factor para la disminución del consumo
La única nota positiva de la crisis: la solidaridad, pues las donaciones en el viejo continente han aumentado considerablemente.




