Singapur más allá de la gira del presidente Santos
En las calles de Singapur, un país que logró su independencia hace poco más de cincuenta años, está prohibida la venta y el consumo de chicle.


En las calles de Singapur, un país que logró su independencia hace poco más de cincuenta años y hoy es considerado la puerta de comercio en el sur este asiático, está prohibida la venta y el consumo de chicle
Aunque parezca insólito, esta joven Nación asiática que se ha desarrollado de forma acelerada y hoy representa un centro de negocios y empresarial, decidió prohibir el consumo de chicle hace diez años
La decisión fue tomada directamente por el Gobierno tras observar como los mencionados chicles eran pegados en las puertas del Metro, en las calles, en silla u el suelo, afectando la armonía entre la naturaleza, el hombre y el desarrollo arquitectónico
No hubo manifestaciones de protesta entre los más de cuatro millones de habitantes que ocupan armónicamente extensión territorial, equivalente a la mitad de Bogotá
Pero como si fuera poco y libres de los efectos del chicle que para el gobierno de Singapur también afectaba la salud de su población, en este país difícilmente se ve una mascota caminando por el sector financiero, urbano u hotelero
El estado impuso multas económicas elevadas a quienes decidan vivir con sus mascotas o transitar por las calles. Por esta razón, sólo en espacios rurales que realmente son escasos pueden conservarlas. En efecto sólo encontramos un gato muy cerca del puerto
En Singapur la construcción de grandes edificios basados en innovadores proyectos arquitectónicos se armoniza con una perfecta conservación de los jardines, arboles, prados y separadores con flores de todo tipo
La arquitectura de Singapur se ha caracterizado por resaltar sus raíces históricas como el legado de la colonia inglesa y la ocupación japonesa del territorio entre la primera y la segunda guerra mundial
Caminar por las calles de Singapur, un país que tiene sistema político bicameral, primer ministro y presidente y que tomó la decisión de liberar y establecer 'cero' aranceles, permite observar la construcción de un país abierto al comercio y proyectado a las inversiones
Además de su historia que cuenta con tres barrios, uno árabe, otro japonés y uno malayo, en Singapur crece la contracción de centros comerciales y salones de arte y cultura. En Singapur, un país de gentes amables, en donde se dan cita los grandes comerciantes de Asia y otras regiones del planeta, apostaron por la tecnología, los proyectos de innovación y la biotecnología, y han logrado un crecimiento social e económico que envidiaría cualquier país de occidente.




