Fuerzas minoritarias en España luchan para vencer al dominante bipartidismo
El descontento por la gestión de la crisis económica impulsará previsiblemente el respaldo que reciban esos partidos minoritarios en las elecciones.
A la sombra de la gran batalla entre los dos partidos mayoritarios en España, el conservador Partido Popular y el gubernamental Partido Socialista, otras fuerzas luchan para hacer llegar al electorado sus propuestas de cara a los comicios del 20 de noviembre y vencer así al dominante bipartidismo
El descontento por la gestión de la crisis económica impulsará previsiblemente el respaldo que reciban esos partidos minoritarios en las elecciones, de las que, si se cumplen los pronósticos, ganará el PP y saldrá el Parlamento más fragmentado de la historia española
"El voto minoritario y las opciones fuera del Partido Popular y el Partido Socialista van a aumentar", afirma a Efe Manuel Manrique, investigador del "think tank" FRIDE
Son fuerzas como la coalición Izquierda Unida (IU), el Partido Unión, Progreso y Democracia (UPyD), que se define como nacional, o la nueva formación de izquierdas Equo, todas ellas muy críticas con el actual sistema electoral español, que, a su juicio, fomenta el bipartidismo y favorece a los partidos nacionalistas
"Serán las tres opciones que previsiblemente van a tener un mayor crecimiento", prevé Manrique, que coincide así con el reciente pronóstico del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), un organismo público que augura un notable ascenso de IU, a la que adjudica 8 escaños, en tanto que UPyD y Equo obtendrían 3 cada una
Según Ascensión de las Heras, número dos de la lista por Madrid de IU, esa posible subida se debe a que su partido se ha mantenido "firme ante las políticas de derechas que el PSOE viene acometiendo en estos últimos cuatro años", ante una crisis que ha dejado cinco millones de desempleados y una grave "precariedad laboral"
Para Carlos Martínez Gorriarán, número dos de la lista de UPyD por Madrid, el ascenso se explica porque su partido, pese a las dificultades, ha podido "poco a poco" ir transmitiendo su mensaje y porque entre la gente "hay bastante hastío y aburrimiento" con el modelo actual
"Creo que esta vez va a haber un retroceso de la suma PP-PSOE en su conjunto. Ese sistema bipartidista se va a resentir bastante
Espero que sea así, porque el bipartidismo, tal como funciona en España, es un verdadero lastre", añade
Ese mismo hastío por el bipartidismo y ese mismo descontento por la gestión de la crisis económica hizo germinar en mayo pasado el conocido como Movimiento 15-M, con acampadas de indignados en numerosas ciudades españolas, con epicentro en la madrileña Puerta del Sol, en demanda de una "democracia real ya"
Pese a las demandas para que diera el salto a partido político, el 15-M aboga por seguir siendo "un movimiento ciudadano" y por recuperar "el espacio público como espacio político", dice a Efe Jon Aguirre, portavoz de un Movimiento al que hacen guiños tanto mayoritarios como minoritarios y en el que ambos buscan votos
"Entrar en el juego partidista sería un gran error y traicionar a nuestros propios principios", añade
En lo que sí coinciden los indignados con muchas fuerzas políticas pequeñas es en reivindicar un cambio de la Ley Electoral, toda vez que la actual permite unas diferencias descomunales en la correlación entre voto y escaño entre los distintos partidos
Así, en las pasadas elecciones, cada diputado le "costó" a IU 484.973 votos, mientras el PSOE y Partido Popular (PP) necesitaron unos 67.000 cada uno y los nacionalistas vascos del PNV, algo más de 51.000
Según la encuesta del CIS, que otorga la mayoría absoluta al PP, CiU (nacionalistas catalanes) sería la tercera fuerza política con 13 diputados, tres más que en la actualidad, mientras que otras fuerzas nacionalistas mantendrían sus escaños y el PNV perdería tres de los seis que tiene
A juicio del analista de FRIDE, "el debate más interesante se dará en el País Vasco", donde la gran incógnita será el respaldo que pueda obtener la izquierda independentista vasca, englobada en la coalición Amaiur, tras el anuncio del fin de la violencia de ETA del 20 de octubre pasado
"El voto de Amaiur va a subir bastante. Los votantes de la izquierda abertzale (independentista) tienen claro que es el momento de apostar por la vía política", añade
A toda esta situación se suma el hecho de que, según la encuesta del CIS, un 31 por ciento del electorado, unos ocho millones de personas, todavía no ha decidido su voto




