Los flagelantes vuelven a Santo Tomás
Quienes se flagelan aseguran que están pagando una manda y que deben soportar las altas temperaturas y sentir en sus cuerpos el mismo dolor que Jesús en la Cruz.

Tradicionalmente más de 35 penitentes participan el Viernes Santo en el Vía Crucis del Municipio de Santo Tomás, departamento del Atlántico
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Esta práctica conocida como el fervor de los flagelantes se desarrolla en un recorrido de más de dos kilómetros, en donde los feligreses agradecen por un favor recibido
Los flagelantes en su mayoría llegan de otros municipios del departamento, incluso de otras zonas de la Región Caribe y del país
Quienes se flagelan aseguran que están pagando una manda y que deben soportar las altas temperaturas y sentir en sus cuerpos el mismo dolor que Jesús en la Cruz
Los penitentes salen del sitio conocido como “el caño de las Palomas” dando un paso hacia adelante y tres atrás, golpeando sus espaldas durante todo el trayecto con las llamadas “disciplinas” que son una especie de látigos
Sin embargo, para la iglesia católica esta actividad que muchos ven con religiosidad, no es más que un negocio que algunos aprovechan para sacarle beneficio económico
Normalmente al recorrido de los flagelantes asisten un promedio de 10 mil turistas, para quienes se dispone todo un plan especial de seguridad
El recorrido de los penitentes comienza a las nueve de la mañana y termina alrededor de las tres de la tarde en un lugar conocido como “la Cruz” donde finalmente con unas cuchillas se cortan las heridas como muestra de haber cumplido con la promesa



