Fujimori asistirá a la boda de su hija que se celebrará en prisión
El matrimonio religioso de la hija del ex presidente peruano Alberto Fujimori, será este sábado 27 en la capilla de la Dirección de Operaciones Especiales de la policía


El matrimonio religioso de Sachi Fujimori, la hija del ex presidente peruano Alberto Fujimori, será este sábado 27 en la capilla de la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes) de la policía, para permitir la asistencia del ex gobernante, confirmó hoy el ministro del Interior, Octavio Salazar
En declaraciones a CPN Radio, Salazar dijo que se tratará de una ceremonia muy sencilla y que no requerirá de un desplazamiento policial especial porque todo se desarrollará dentro de la instalación
Fujimori, quien gobernó Perú entre 1990 y 2000, purga una condena de 25 años de prisión por abusos a los derechos humanos a raíz del asesinato de 25 personas en las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), y por el secuestro de un periodista y un empresario después del autogolpe de 1992
"Se le ha dado la autorización para que (sus familiares) puedan hacer las coordinaciones", agregó el ministro
La capilla tiene una capacidad para 60 personas
Salazar remarcó que se tratará de una ceremonia familiar, tras la cual no habrá ninguna fiesta posterior
En entrevista con el noticiero América Noticias, Sachi Fujimori, de 30 años, comentó que "ha sido lo justo que le hayan dado permiso a mi papi para que me lleve al altar" en lo que llamó una "capillita chiquita" dentro de la Diroes
La hija del ex mandatario ya se casó por lo civil el pasado 23 de enero en Alemania con Marc Koening, un diseñador aeronáutico al que conoció en el 2006, y volverá a ese país tras la boda religiosa
Ayer, el primer ministro peruano, Javier Velásquez Quesquén, adelantó que se le otorgaría el permiso a Fujimori por tratarse de un caso humanitario y que correspondía actuar de esa forma en un clima de democracia
Sachi, a diferencia de su hermana Keiko, que es legisladora y posible candidata presidencial para el 2011, se ha mantenido siempre muy alejada del ámbito público y ha pedido que su boda "no se tome como un tema político".




