Con una carreta se incentiva la lectura en Cartagena
Se trata de carreta verde, adornada con los nombres de las diferentes organizaciones que lo apoyan, en la que viajan ejemplares de novelas, libros de autoayuda, cuentos y poemas.


Martín Murillo, es un negro menudo, de 42 años, con acento chocoano, que hasta hace poco vendía agua por las calles de Cartagena, pero que de un tiempo para acá decidió darle a su vida un vuelco de 360 grados
En una carreta, como la que utilizaba para vender gaseosas y agua en bolsa, Murillo, amante del baloncesto de los Estados Unidos y conocedor de este tema, ojeroso y de rasgos finos, adecuó una biblioteca ambulante
Es una carreta verde, adornada con los nombres de las diferentes organizaciones que lo apoyan, en la que viajan ejemplares de novelas, libros de autoayuda, cuentos y poemas
“Aquí hay narrativa, literatura en general, cuentos, poesías, novelas, algo fácil de digerir”, expresa
“La carreta literaria” no tiene horario. Murillo sabe a que hora llega, pero no tiene idea cuando regresa a su casa. Hay algunos que sólo toman los libros y los hojean. Otros por el contrario se concentran en su lectura y sólo paran cuando la historia llega a su fin
“Aquí vino una muchacha Argentina, se leyó Cien años de soledad, se sentó a los ocho de la mañana, me lo entregó a las cuatro de la tarde. Esa es una mujer que come libros”, comentó Murillo, a quien su “clientela” se le ha aumentado por estos días con motivo del arribo de cientos de lectores a Cartagena, en el marco del Hay Festival. La lectura llega a las barriadas populares de CartagenaLas plazas, las escuelas y las bibliotecas se han convertido en Cartagena en improvisados escenarios para llevar la literatura a moradores de populosos sectores
En estos recintos, se vienen organizando recitales, presentaciones musicales y charlas culturales, en el marco del Hay Festival, el encuentro de literatos que se desarrolla en esta ciudad
Con ello, se busca descentralizar este evento, cuyos actos centrales se realizan en exclusivos escenarios, pagando un costo, donde por lo general asisten asiduos lectores y selectos escritores
“Con el apoyo de un grupo de organizaciones y con el aval del Hay Festival, llevamos actividades culturales a nuestros barrios con carácter absolutamente gratuitos”, explicó Gina Ruz, directora del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena
De esta forma, se busca fomentar la lectura en amplias barriadas donde la pobreza campea. En estos encuentros los niños tienen la oportunidad de que les lean un cuento, les toquen sones que jamás han escuchado y hasta que les dediquen poesías




