China y Taiwán olvidan conflictos para hacer frente común ante la crisis
Los negociadores de China y Taiwán, territorios en conflicto desde 1949, acordaron hoy en Nankín (este de China) unir esfuerzos en materia económica, judicial y de transportes
Los negociadores de China y Taiwán, territorios en conflicto desde 1949, acordaron hoy en Nankín (este de China) unir esfuerzos en materia económica, judicial y de transportes para hacer un frente común contra la crisis, que afecta a las exportaciones y el empleo de las dos economías. Los jefes de las dos asociaciones encargadas de las relaciones a través del Estrecho de Formosa, el chino Chen Yunlin y el taiwanés Chiang Pin-kung, firmaron los tres acuerdos después de dos días de reuniones, en la tercera ronda de negociaciones que ambas partes organizan desde 2008. Chen y Chiang acordaron que China llevará a cabo medidas para estimular la inversión de compañías chinas en la isla de Taiwán, "especialmente en un momento en el que la crisis financiera internacional está teniendo graves impactos negativos en las dos economías". En China, la caída de la demanda ha causado en su industria el cierre de miles de fábricas y la pérdida de más de 20 millones de empleos, mientras que en Taiwán ese mismo fenómeno, que se nota especialmente en su industria electrónica, ha colocado su tasa de paro en el 5,81 por ciento, la peor cifra desde 1978. Chiang, presidente de la taiwanesa Fundación Intercambios del Estrecho (SEF), destacó en una declaración tras las negociaciones que Taiwán "sinceramente da la bienvenida a las compañías chinas que inviertan en la isla", y aseguró que Taiwán expandirá gradualmente los sectores abiertos a la inversión de la parte continental. Chen, presidente de la Asociación para las Relaciones a través del Estrecho (ARATS), señaló por su parte que el Gobierno chino apoyará "activamente" que las empresas chinas inviertan en Taiwán, isla que desde 2003 tiene en China a su mayor socio comercial, con un volumen anual de intercambios bilaterales superior a los 100.000 millones de dólares. En el marco de los acuerdos financieros, China y Taiwán promoverán que las empresas chinas del sector abran sucursales en la isla taiwanesa y viceversa, además de autorizarlas a ofrecer servicios en metálico. En las negociaciones, China y Taiwán también acordaron aumentar el número de vuelos regulares entre ambos territorios -iniciados el pasado año- de 108 a 270, añadiendo seis terminales a las que ya podían fletar este tipo de líneas. También se consensuó la lucha conjunta contra delitos tales como el tráfico de armas, drogas y personas, así como los fraudes y falsificaciones. Las negociaciones, que se celebran pese a las protestas de los sectores independentistas taiwaneses, reflejan la política de acercamiento a China del actual presidente taiwanés, Ma Ying-jeou, del partido nacionalista Kuomintang (KMT), en claro contraste con su antecesor, Chen Shui-bian (Partido Demócrata Progresista), actualmente procesado por corrupción. La primera ronda de negociaciones entre Chiang y Chen tuvo lugar en Pekín, del 11 al 14 de junio de 2008, y en ella se alcanzaron acuerdos sobre vuelos directos y la llegada de turistas chinos a la isla. La segunda ronda tuvo lugar en Taipei, del 3 al 7 de noviembre del año pasado, y en medio de violentas protestas independentistas se lograron acuerdos en cooperación para la seguridad alimentaria, se establecieron vuelos directos diarios, y se iniciaron los lazos directos marítimos y postales, prohibidos desde 1949.




