Detenidos en Medellín permanecen en sede de la Fiscalía
En unos diez días hábiles la Fiscalía resolverá la situación jurídica de las 13 personas, entre directivos y ex directivos del Deportivo Independiente Medellín.
En unos diez días hábiles la Fiscalía resolverá la situación jurídica de las 13 personas, entre directivos y ex directivos del Deportivo Independiente Medellín, detenidos por la Sijín de la Policía Nacional, en una investigación por supuesto lavado de dineros procedentes del narcotráfico. Los aprehendidos permanecen en la sede de la Sijín, en el barrio Caribe, norte de Medellín, donde enfrentan las gestiones del proceso judicial iniciado por la Fiscalía. Entre los detenidos figuran los expresidentes del Club Deportivo, Javier Velásquez y el ex parlamentario y dirigente de la central obrera CGT, Mario de J. Valderrama, el odontólogo y ex gerente deportivo Libardo Serna; el ex integrante del Comité Ejecutivo, Luis Fernando Jiménez y la Tesorera Claudia Toro. Los implicados rindieron indagatoria y esperan la decisión de los fiscales sobre su reclusión o no. En caso de una orden privativa de la libertad, los detenidos serían trasladados a la cárcel de Bellavista y la de mujeres, explicó el abogado penalista, Juan Carlos Velásquez, que asumió la defensa de varios. Aún no ha sido arrestado Rodrigo Tamayo, considerado uno de los principales implicados en las operaciones irregulares de dineros procedentes del narcotráfico. Las detenciones fueron ordenadas por la Unidad Nacional para la Extinción del Derecho de Dominio y contra el Lavado de Activos, que investiga el ingreso de más de 20 millones de dólares derivados del narcotráfico, a las arcas del equipo de fútbol. De acuerdo con los investigadores, la mayor parte de ese dinero en efectivo fue utilizado por el grupo familiar de Rodrigo Tamayo, propietario del DIM entre 1999 y 2005, para incorporarlo al Club deportivo, mediante préstamos que luego eran invertidos en la compra de bienes raíces, para lo cual utilizaban a personas sin recursos económicos. La Fiscalía determinó que la forma de lavar dinero consistía en que personas sin mayor solvencia económica –como su conductor y su empleada doméstica- hacían supuestos préstamos al club, los cuales eran respaldados con pagarés, para luego legalizarlos con el pago del efectivo. Para mover unos 13 mil millones de pesos, el entonces propietario del Deportivo Independiente Medellín, Rodrigo Tamayo, creó una sociedad de fachada, pudieron establecer los investigadores. El número de investigados es de 17, pero la captura del señor Tamayo y de otras tres personas se frustró, según manifestaron responsables de la Dijín, por la revelación anticipada del operativo, cuando sólo habían detenido a la mitad de los implicados. El caso investigado se conoció de manera pública en febrero de éste año, cuando el ex revisor contable del Independiente Medellín, Juan Bautista Ávalos reveló en declaración pública, que en los últimos 30 años el club deportivo había sido administrado por "seis mafiosos" que, según él, blanquearon más de 150 millones de dólares del narcotráfico.




