David Nalbandián le da ventaja 1-0 a Argentina sobre España en la final de la Copa Davis de Tenis
Argentina vence 1-0 a España al término del primer partido por la final de la Copa Davis de Tenis en Mar del Plata.
David Nalbandian, número 11 del mundo, superó a David Ferrer, escalafonado 12 en la ATP, con parciales 6-3, 6-2 y 6-3 y puso adelante a Argentina frente a España 1-0 en la final de la Copa Davis de Tenis que se disputa sobre pista dura en Mar del Plata. El segundo punto de la primera jornada lo disputan Juan Martín Del Potro, noveno del mundo, y el toledano Feliciano López (31), en el estadio Malvinas Argentinas. El ''Rey'' Nalbandian, de 26 años, dominó con autoridad los ritmos del juego y controló las reacciones impetuosas del español con su formidable revés a dos manos y algunos toques mágicos de drop. "Ganarlo (el partido) rápido fue increíble. Digo gracias a la gente por alentar tanto, es maravilloso. Estuve tranquilo y pude superar a un gran jugador", declaró Nalbandián, ganador del Masters en 2005. Ferrer, de 26 años, fue quien tuvo que empuñar la primera raqueta de su país al desertar por lesión el mejor del mundo, Rafael Nadal, pero al alicantino lo traicionaron los nervios. Sin haber sufrido la influencia del atronador aliento con cánticos y batir de tambores de los aficionados locales, Ferrer cometía errores no forzados o veía como el punto se le escapaba de las manos pese a plantear dura lucha. Mientras tanto, en un sector de las tribunas flameaban las banderas rojigualdas de España y se escuchaban también los gritos de "¡Españoles, Olé!. Argentina jamás ganó la Copa Davis desde que participa en 1923 y España levantó la Ensaladera de Plata dos veces, en 2000 y 2004, cuando su tenis alcanzó los primeros planos mundiales. El alicantino de Jávea había tratado de imponer desde el comienzo un tenis enérgico, pero experimentó en carne propia el poder del passing cruzado del oriundo de Unquillo, provincia de Córdoba (centro del país). Nalbandian le quebró el servicio al español en el tercero, séptimo y noveno game del primer set, con pelotas profundas y esquinadas, combinados con súbitos cambios de velocidad de la bola. El hombre que tuvo que tomar el estandarte de Nadal en esta final puso en acción su estilo aguerrido y luchador desde el fondo, con un poderoso drive e incluso con efectos que intentaban sorprender al argentino. Pero Nalbandian metió en el noveno game una bola fantástica de drive para ponerse un set arriba, ante el delirio en las tribunas, donde resonaba el "¡Vamos, Vamos Argentina, a ganar, que esta barra ''quilombera'' (bulliciosa) no te deja de alentar". La rapidez del juego y el piso de cemento obligó varias veces a apelar al recurso del ''ojo del halcón'', el instrumento tecnológico que dirime las pelotas controvertidas. La gran batalla se entabló en el cuarto game del segundo set, cuando Ferrer presentó dura batalla a puro corazón, hasta que Nalbandian le lanzó un drive cruzado como una estocada, que hizo estallar de alegría al público. Nalbandian sacó para partido 5-3 en el tercer set y metió primero un ace, después un saque ganador y luego otra volea que selló el resultado.




