En Indonesia sólo se permitirá utilizar bikinis a las extranjeras
Se ha dado a conocer un polémico proyecto de ley contra la pornografía que sólo permitirá usar bikinis a las extranjeras y en las zonas turísticas.
Se ha dado a conocer un polémico proyecto de ley contra la pornografía que elabora el Parlamento indonesio, que sólo permitirá usar bikinis a las extranjeras y exclusivamente en las zonas turísticas. Así lo dado a conocer el comité parlamentario que debate el borrador y lleva meses negociando un texto definitivo, informó el sábado el diario The Jakarta Post. "La ley anti pornografía tratará las zonas de ocio y entretenimiento de forma diferenciada", aseguró el diputado Husein Abdul Azis, del Partido Democrático, que integra la coalición del Gobierno. Hay que destacar que el sector turístico es un importante motor de la economía de ese país, y representantes de los colectivos culturales sostienen que la normativa podría perjudicarles seriamente. Asimismo, los críticos apuntan que la definición de pornografía en esta normativa es demasiado ambigua, prestándose a arbitrariedades, y denuncian que anima a los ciudadanos a tomarse la justicia por su mano. El proyecto de ley afirma que se puede considerar pornografía "cualquier tipo de comunicación" que "pueda suscitar el deseo sexual" o "violar los valores morales de la sociedad". Otro punto conflictivo de la futura norma es el que autoriza a grupos o individuos a tomar "medidas preventivas" ante actos que consideren pornográficos, lo que podría abrir la puerta a actos de violencia. Ver 'porno' es un delito Hace unos meses, el Parlamento indonesio aprobó de forma unánime una ley que tipifica como delito el acceso a páginas de internet con contenido pornográfico o violento y permitirá también bloquear sus direcciones. Entonces, quienes sean declarados culpables de proveer o acceder a este tipo de sitios 'online' se enfrentarán a penas de cárcel de hasta tres años y a multas que podrían ascender a 1.000 millones de rupias, algo así como unos 110.000 dólares ó 71.000 euros.




