Dos apagones sucesivos dejaron sin luz Caracas y gran parte de Venezuela
Una falla en el sistema de alta tensión generó ambas interrupciones del suministro eléctrico, la primera alrededor de las 14.00 hora local y la segunda una hora después
Dos apagones sucesivos dejaron ayer sin suministro eléctrico a Caracas y gran parte de Venezuela y ocasionaron algunas escenas de nerviosismo y cierto caos vial, aunque no se registraron problemas ni incidentes de consideración. Una falla en el sistema de alta tensión generó ambas interrupciones del suministro eléctrico, la primera alrededor de las 14.00 hora local y la segunda una hora después, cuando se restablecía progresivamente la luz en las zonas afectadas. Durante unos 20 minutos, el suministro quedó nuevamente interrumpido, lo que afectó especialmente a los barrios de Caracas donde se había reanudado poco antes el servicio. Una situación similar afectó otros estados del país, entre ellos Zulia, y su capital Maracaibo, en el oeste venezolano; Táchira, en la frontera con Colombia, o incluso la isla Margarita, en el oriente. Numerosas personas quedaron atrapadas en ascensores y edificios altos, de donde fueron rescatadas por los bomberos, mientras los equipos de seguridad desalojaban ocho trenes del metro de Caracas, cuyo servicio quedó suspendido durante casi dos horas. El ministro de Infraestructuras, Isidro Rondón, hizo un llamamiento a la calma y pidió a la población que actuara con tranquilidad, al tiempo que informaba de que se estaba reanudando el servicio del metro de Caracas y de los trenes de cercanías, que iban a funcionar gratuitamente para permitir a todos regresar a casa. Rondón aseguró que el Gobierno venezolano está controlando la situación y que se espera volver a la normalidad antes del anochecer. Los equipos de la Corporación Eléctrica de Venezuela estaban por la tarde trabajando para recuperar progresivamente la normalidad en todas las zonas afectadas, tanto en Caracas como en otras ciudades del país, entre ellas Maracaibo y Valencia. Fuentes oficiales indicaron que se habían llevado plantas de emergencia a los centros hospitalarios de la capital venezolana para asegurar su funcionamiento. En las calles de Caracas se podían observar grandes concentraciones de personas delante de establecimientos que habían cerrado sus puertas al sufrir el apagón y colas en las estaciones del metro que aún estaban cerradas. La falla dejó asimismo sin luz los semáforos de la ciudad, lo que desencadenó un caos vial mayor al que ya está habituado la ciudad. Según el presidente de la Corporación Eléctrica, Hipólito Izquierda, la interrupción del suministro se debió a una pérdida de potencia de unos 4.500 megavatios y a una desconexión de la generación de electricidad en la planta Joaquina Sánchez, que sirve a la capital. El presidente de la Electricidad de Caracas, Javier Alvarado, precisó que el primer apagón ocurrió exactamente a la 13.53 hora local (18.23 GMT) y el segundo a las 15.53 hora local (19.23 GMT), exactamente una hora después. "A la una hubo la falla del troncal de San Jerónimo, las unidades se salieron del servicio para protegerse en esta oportunidad por una demanda de más de 2.100 megavatios. Iniciamos la reconexión del sistema y a las tres de la tarde tuvimos otro evento del sistema lo que provocó la salida de las máquinas", explicó el directivo. "Mi mensaje a la comunidad es que tengamos paciencia, estos eventos ocurren, en este momento lo que hay es que tener calma", dijo Alvarado. Fuentes oficiales señalaron, por otra parte, que no hubo problemas graves en los aeropuertos de Caracas y de las principales ciudades del país, que sólo sufrieron breves interrupciones en su funcionamiento. Hace cuatro meses, el pasado 29 de abril, una falla similar en el suministro de electricidad en Venezuela dejó sin luz a la mitad del país, incluida la capital, durante varias horas. En aquella ocasión, miles de personas tuvieron que volver andando a sus casas o recorrer en algunas ocasiones muchos kilómetros antes de hallar un medio de transporte. Tampoco entonces hubo daños graves ni se vivieron escenas de pánico o peligro.




