La tenista Mariana Duque cae en el US Open, pero deja grata impresión en especialistas extranjeros
La joven colombiana Mariana Duque Marino se despidió con nota de destacada del Abierto de tenis de Estados Unidos que se juega en Nueva York.
La joven colombiana Mariana Duque Marino se despidió con nota de destacada del Abierto de tenis de Estados Unidos que se juega en Nueva York, pese a perder su partido de segunda ronda contra la polaca Agnieszka Radwanska, novena sembrada el torneo. Duque Marino, de 19 años, atemperó sus nervios en el segundo set y le dio fuerte batalla a Radwanska, número nueve del ránking mundial, antes de caer batida 6-0, 7-6 (7/3) al cabo de una hora y 17 minutos de juego. En su debut en un torneo de Grand Slam la tenista de Bogotá, dejó buena impresión y logró colarse en segunda ronda con un triunfo ante la veterana tailandesa Tamarine Tamasugarn por 0-6, 6-3, 6-2. Radwanska, ganadora este año de tres títulos en el circuito WTA, se verá en cuarta ronda contra la eslovaca Dominica Cibulkova (N.18), que derrotó a la rumana Iona Raluca Olaru 6-2, 6-2. El desempeño de la colombiana fue recompensado con un fuerte aplauso por el público, que admiró su valentía al tener que jugar con los pies completamente cubiertos de la llagas que le salieron en su anterior partido. "Las ampollas me dolían mucho, pero traté de olvidarlas y concentrarme en el juego. Estaba jugando ante una ''top ten'', y después que me arrolló en el primer set me dije, "caramba, me voy a divertir'', y así lo hice", señaló Duque Marino. Explicó que antes de entrar al partido se puso una pomada en los pies para calmar los dolores, pero ello le hizo perder agarre y fue una de las causas de su desconcierto en el primer set. "Fue peor el remedio que la enfermedad. Hasta se me salió una zapatilla, pero después que me la quité las cosas cambiaron un poco. Pude correr mejor la cancha", apuntó. La chica, que desde los cinco años practica este deporte, mostró buenas herramientas para estar en el circuito élite de la WTA, donde ahora ocupa la plaza número 125. "Antes de empezar el año me propuse estar entre las 100 primeras, y creo que con los puntos logrados en este Grand Slam me alcanzan para eso. Mi meta es llegar al ''top 20'' el año próximo", indicó Duque Marino. La tenista cafetera evidenció un potente saque, que le marcó hasta 180 kmh, y variados recursos como buenos tiros de ''droops'' y ''spins'', que en más de una ocasión sacaron de paso a dos avezadas rivales como Radwanska y Tamasugarn. Entrenada actualmente por el ex tenista español Marco Gorriz, Duque Marino confiesa que una de las cosas que debe superar es su apatía por los entrenamientos. "Ya estoy mejorando en eso. Antes me costaba, pero ahora que estoy viendo los resultados, tengo mejor ánimo para los entrenamientos", destacó. La colombiana entró al cuadro principal del US Open gracias a su buen desempeño en torneo de clasificación, donde pese a perder en semifinales se ganó el boleto de ''locky looser''. Anteriormente había probado sin éxito en Roland Garros y Wimbledon, pero confiesa que la presión y la historia de esas canchas le intimidaron un tanto. "A este nivel el tenis que se juega es más que todo de mentalidad, y eso es algo que descubrí en este US Open", afirmó. Con la eliminación de Duque Marino este jueves, y de la argentina Gisela Dulko en primera ronda, al tenis latinoamericano sólo le queda una representante en el Abierto neoyorquino, la paraguaya Rossana de los Ríos.




