Obispos convocarán a la serenidad y a la paz en Sermón de las 7 palabras
El sermón de las 7 palabras que emitirá Caracol Radio este viernes, a partir de la 1 de la tarde, con 7 obispos de la Iglesia Católica, es ocasión propicia para la reflexión de los prelados sobre la violencia, el secuestro , la corrupción, la ausencia de valores pero también la esperanza de que el prolongado conflicto armado se supere con voluntad de las partes, la ayuda de la comunidad internacional pero fundamentalmente el respaldo de la sociedad a todo esfuerzo que conduzca al logro de ese noble propósito
El sermón de las 7 palabras que emitirá Caracol Radio este viernes a partir de la 1 de la tarde con 7 obispos de la iglesia católica es ocasión propicia para la reflexión de los prelados sobre la violencia, el secuestro , la corrupción , la ausencia de valores pero también la esperanza de que el prolongado conflicto armado se supere con voluntad de las partes, la ayuda de la comunidad internacional pero fundamentalmente el respaldo de la sociedad a todo esfuerzo que conduzca al logro de ese noble propósito. Los obispos Los siete jerarcas de la iglesia que acompañarán a los oyentes de Caracol Radio fueron escogidos para que representen a la Colombia diversa. Por eso estarán prelados que ejercen su ministerio en el Chocó, en el profundo Santander, en los Llanos 0rientales, en jurisdicciones de tan delicado magisterio pastoral como el castrense. Estará también el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Luis Augusto Castro y el 0bispo de Magangué a orillas del río de la magdalena. Los temas Los señores 0bispos abordarán los asuntos que preocupan a los colombianos y que van desde el secuestro como forma de presión inaceptable , el desempleo , la marginalidad, la carencia de ética en muchos campos del ejercicio político , el afán de lucro , el dinero fácil y la corrupción en el manejo de los asuntos públicos. El secuestro Habrá un énfasis muy contundente contra el secuestro y un llamado ferviente al corazón de los victimarios para que cesen en su vitanda acción liberándolos ya y comprometiéndose a que esa terrible y horrenda página de Colombia sea borrada del mapa de nuestro quehacer como pueblo y contribuya a ser signo de esperanza para buscar sin desmayo el camino a la anhelada paz para que florezca el campo, para animar a los agentes económicos y generar las condiciones de una nación viable para sus 40 millones de habitantes, muchos sobreviviendo en deplorables condiciones que ofenden a la conciencia cristiana.




