El Papa ve el consumo y el egoísmo como mentalidad dominante sociedad actual
El papa Benedicto XVI ha declarado que el consumo y el egoísmo son la mentalidad dominante de la sociedad actual, aunque auguró que ésta será vencida por el "amor", durante la homilía de la misa celebrada con motivo de la festividad de la Asunción.
El papa Benedicto XVI ha declarado que el consumo y el egoísmo son la mentalidad dominante de la sociedad actual, aunque auguró que ésta será vencida por el "amor", durante la homilía de la misa celebrada con motivo de la festividad de la Asunción. Joseph Ratzinger, que ofició la misa en la Iglesia de Santo Tomás de Villanueva, en Castel Gandolfo, su residencia de verano, definió la historia del mundo como "una lucha entre el amor" y "el egoísmo absoluto, el odio y la violencia", un combate que simbolizó con la imagen del Dragón Rojo descrito en el Apocalipsis. Luego destacó algunos de los "Dragones Rojos" que han existido a lo largo de la historia, entre los que citó "el Imperio Romano" y "las dictaduras del siglo XX", como "la del nazismo y la de Stalin". El Papa trasladó después ese Dragón a la sociedad actual cuando dijo que existe "en diversas formas", entre las que citó "las ideologías materialistas que dicen que es absurdo pensar en Dios". Según el Pontífice, esas ideologías proponen "vivir la vida por sí misma" y "tomar en el breve momento de la vida todo lo que tengamos que tomar". Y añadió: "sólo vale el consumo, el egoísmo y la diversión". Pero, para Joseph Ratzinger, "el amor ha vencido" al egoísmo a lo largo de la historia, por lo que aseguró que también ahora lo hará, aunque "parezca absurdo e imposible oponerse a esa mentalidad dominante con toda su fuerza, incluida la mediática y propagandística". Más tarde, el Papa se asomó al balcón de su residencia veraniega para rezar el Angelus con los seguidores que se acercaron hoy hasta Castel Candolfo. Con motivo de la Asunción, Benedicto XVI dijo a los suyos: "María no se ha alejado de nosotros, sino que está aún más cercana y su luz se proyecta sobre nuestra vida y la historia entera de la humanidad". "Todos tenemos necesidad de su ayuda y de su consuelo para afrontar las pruebas y los desafíos cotidianos; tenemos necesidad de sentirla madre y hermana en las situaciones concretas de nuestra existencia", dijo.




