Benedicto XVI renovó el compromiso para lograr la unidad de los cristianos
El papa Benedicto XVI dijo hoy que la festividad de los apóstoles san Pedro y san Pablo invita a "rezar intensamente y a actuar con convicción por la causa de la unidad de todos los discípulos de Cristo".
El papa Benedicto XVI dijo hoy que la festividad de los apóstoles san Pedro y san Pablo invita a "rezar intensamente y a actuar con convicción por la causa de la unidad de todos los discípulos de Cristo". Benedicto XVI habló de ecumenismo durante la celebración de la misa por la solemnidad de san Pedro y san Pablo, en la que recibieron el palio 46 arzobispos, así como en el posterior rezo del Angelus. "El Oriente y el Occidente cristianos están muy cercanos entre sí y pueden contar ya con una comunión casi completa, como recuerda el Concilio Vaticano II, faro que guía los pasos del camino ecuménico", señaló. El Papa saludó a la delegación enviada por el patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomeo I, presente en la celebración de la misa, y dijo que la visita que cada año se realizan mutuamente es "signo de que la búsqueda de la plena comunión está siempre presente en la voluntad" de ambos. Todos los años, una delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla visita el Vaticano en 29 de junio, mientras el 30 de noviembre, festividad de San Andrés, patrón de la iglesia ortodoxa, una delegación de la Santa Sede viaja a Estambul. Esas visitas y las conversaciones en curso no son "simples gestos de cortesía o intentos de llegar a compromisos", sino el signo de "una voluntad común de hacer lo posible para que, cuanto antes", se pueda llegar a la "plena comunión", indicó el Papa. Además explicó que en "la profesión de fe de Pedro (...) podemos sentirnos y ser todos una sola cosa, a pesar de las divisiones que en el curso de los siglos han lacerado la unida de la Iglesia, con consecuencias que perduran todavía hoy". Benedicto XVI renovó "junto a nuestros hermanos venidos de Constantinopla, el compromiso de acoger hasta el final el deseo de Cristo, que nos quiere plenamente unidos". En la solemne misa celebrada en la basílica de San Pedro del Vaticano, el Papa impuso el "Palio" a 46 arzobispos, de ellos cinco mexicanos, cinco brasileños, dos peruanos, un chileno, un cubano, un guatemalteco, un colombiano y un venezolano, mientras otros cinco lo recibirán en sus respectivas sedes. El Palio, símbolo de comunión con el Obispo de Roma, es una faja de lana blanca con seis cruces de seda negra bordadas longitudinalmente, signo litúrgico exclusivo de los papas hasta que lo concedieron a los obispos que habían recibido de Roma una especial jurisdicción. Durante la homilía, el Papa dijo que hay dos maneras de "ver y de conocer" a Jesús, una más superficial y otra "más penetrante y auténtica", la de los discípulos. Benedicto XVI indicó que tanto para la gente a la que Jesús hablaba como para muchos hoy es "difícil de aceptar el hecho de que El pretenda ser no sólo uno de los profetas, sino el Hijo de Dios, y que reivindique para él la misma autoridad de Dios". Los apóstoles, escuchando a Jesús predicar, viéndole curar enfermos, evangelizar, "llegaron poco a poco a entender que El era el Mesías, en el sentido más alto del término, es decir no sólo un hombre enviado por Dios, sino Dios mismo hecho hombre". Tras el Angelus, y su tradicional saludo en lengua española, el Papa animó a los fieles a ofrecer "el testimonio, lleno de alegría y fidelidad" de su fe y amor al Señor.




