Bush vetará el levantamiento de restricciones a la investigación de células madre
La mayoría demócrata en la Cámara de Representantes aprobó hoy un proyecto de ley que reduce las restricciones a la investigación de las células madre y que se enfrenta a un veto por parte del presidente George W. Bush.
La mayoría demócrata en la Cámara de Representantes aprobó hoy un proyecto de ley que reduce las restricciones a la investigación de las células madre y que se enfrenta a un veto por parte del presidente George W. Bush. En una reacción prácticamente inmediata, el mandatario estadounidense contestó que vetará la ley, según una nota difundida por la Casa Blanca. La iniciativa fue aprobada con 247 votos a favor y 176 en contra, lo cual indica que no tiene el respaldo de los dos tercios de los legisladores, necesarios para vencer el veto presidencial. "Hoy la cámara (baja), con su voto sobre las células madre de embriones, eligió dejar a un lado las protecciones existentes a la vida humana", afirmó Bush. "Este proyecto de ley pone la investigación científica y el principio ético en conflicto, en lugar de respaldar un enfoque equilibrado de los avances científicos y las fronteras médicas sin la violación de principios morales", agregó. En 2001 el jefe de Estado restringió la asistencia del gobierno federal a la investigación de las células madre a aquellas cepas que estuvieran disponibles entonces. El año pasado Bush ya vetó otro proyecto legislativo que procuraba ampliar el respaldo del gobierno federal a la investigación con esas células que tienen el potencial de desarrollarse como componentes de diferentes tejidos. Los científicos creen que estas células podrían usarse para curar enfermedades como el mal de Parkinson y otras en las cuales la degeneración de los tejidos se trataría con injertos de células madre. Esta exploración científica es muy controvertida en EE.UU. porque la fuente principal de células con el mayor potencial está en los tejidos de embriones humanos, aunque en años recientes varios investigadores han probado diferentes métodos para producirlas. El presidente Bush se opone al desarrollo de estos estudios por motivos morales y religiosos, ya que, según entiende, se destruyen embriones humanos para obtener las células, cuyos beneficios médicos hasta ahora no se han probado.




