El Papa anima a los colombianos a trabajar por la paz y el perdón
El papa Benedicto XVI expresó hoy su "ardiente deseo" de que en Colombia se ponga fin al "cruel flagelo de los secuestros" y animó a todos los colombianos a seguir sus esfuerzos para "conseguir la concordia y el crecimiento armónico de la nación".
El papa Benedicto XVI expresó hoy su "ardiente deseo" de que en Colombia se ponga fin al "cruel flagelo de los secuestros" y animó a todos los colombianos a seguir sus esfuerzos para "conseguir la concordia y el crecimiento armónico de la nación". Durante el acto en que recibió las cartas credenciales del nuevo embajador de Colombia ante la Santa Sede, Juan Gómez Martínez, el Papa manifestó sus "anhelos" de que en ese país "se consolide la paz tan anhelada, así como la reconciliación". En sus palabras al nuevo embajador, el Papa expresó su "ardiente deseo" de que en Colombia "se ponga fin a este cruel flagelo de los secuestros, que atentan de manera tan grave a la dignidad y a los derechos de las personas". Además, señaló que acompaña con su oración a quienes "se hallan injustamente privados de la libertad", expresó su cercanía a las familias y confió en "su pronta liberación". Los "importantes esfuerzos" que ha hecho Colombia para buscar la paz y la reconciliación, junto al empeño por fomentar el progreso y unas instituciones democráticas más sólidas, "no pasan desapercibidos ante el mundo", agregó el Papa. Además, indicó que "son de alabar" los objetivos alcanzados para una mayor seguridad y estabilidad social, así como en la lucha contra la pobreza y destacó la "constante preocupación" en materia de educación, que es el "cimiento de una sociedad más humana y solidaria". Sin embargo, en Colombia se "siguen dando complejas situaciones en el campo político y social", indico el Papa, quien agregó que conocía "los desafíos que entraña el llevar adelante un diálogo de paz, necesario a pesar de múltiples escollos que surgen en el camino". De igual forma, señaló que "persisten, además, otros problemas en la sociedad que atentan contra la dignidad de la personas, la unidad de las familias, un justo desarrollo económico y una conveniente calidad de vida". El Papa dijo que, "teniendo en cuenta tanto los logros como las dificultades", anima a "todos los colombianos a continuar en sus esfuerzos para conseguir la concordia y el crecimiento armónico de la Nación". Dichas aspiraciones "sólo alcanzan su plena realización cuando Dios es considerado como el centro de la vida y de la historia humana", agregó. Benedicto XVI apreció que el embajador subrayase "la importante labor de la Iglesia católica para la reconciliación nacional" y recordó la participación directa de algunos obispos, sacerdotes y religiosos en la acciones encaminadas a construir la paz. Además, indicó que la voz de estas personas "ha resonado también en los momentos decisivos de la vida colombiana, recordando cuáles son las bases insustituibles del verdadero progreso humano y de la convivencia pacífica". El Papa señaló que las "numerosas" instituciones dedicadas a la caridad, siguiendo los proyectos pastorales de la Conferencia Episcopal y de las diócesis, "están llamadas a prestar asistencia humanitaria a los más necesitados, especialmente a los desplazados", y a las víctimas de la violencia. De este modo, "dan también testimonio del esfuerzo de la Iglesia que, siempre en el marco de su propia misión y en las circunstancias que vive la nación, es artífice de comunión y de esperanza". El Papa dijo que no podía dejar de expresar su "preocupación por las leyes que conciernen a cuestiones muy delicadas como la transmisión y defensa de la vida, la enfermedad, la identidad de la familia y el respeto del matrimonio", temas en los que la Iglesia católica "seguirá proclamando sin cesar la inalienable grandeza de la dignidad humana". Además, "es necesario apelar también a la responsabilidad de los laicos presentes en los órganos legislativos, en el Gobierno y en la administración de la justicia, para que las leyes expresen siempre los principios y los valores que sean conformes con el derecho natural y que promuevan el auténtico bien común", agregó.




