El Papa pide paz para Oriente Medio durante su primera misa en Turquía
El papa Benedicto XVI realizó hoy un llamamiento para que la Iglesia no sólo se dedique a anunciar la paz sino que sea "instrumento y señal" para conseguirla. El Papa, dedicó la parte central de su homilía a pedir la "paz y reconciliación entre todos los que habitan la tierra, llamada Santa por cristianos, judíos y musulmanes"
El papa Benedicto XVI realizó hoy un llamamiento para que la Iglesia no sólo se dedique a anunciar la paz sino que sea "instrumento y señal" para conseguirla. El Papa lanzó este mensaje en la homilía que realizó en la misa celebrada en el santuario mariano de Efeso, ante cerca de 200 personas, en su segundo viaje en Turquía. "Todos necesitamos la paz universal y la Iglesia tiene no sólo que anunciarla sino, más aún, ser señal e instrumento" de ella, afirmó el Pontífice. Benedicto XVI dedicó la parte central de su homilía a pedir la "paz y reconciliación entre todos los que habitan la tierra, llamada Santa por cristianos, judíos y musulmanes". Asimismo, deseó que se pueda cumplir la profecía de Isaías que decía "que ningún pueblo levantará la espada contra otro y no se ejercitará nunca más el arte de la guerra". La homilía sirvió de nuevo al Papa para pedir "que se llegue a la plena comunión y concordia entre todos los cristianos". El Pontífice también recordó al sacerdote romano Andrea Santoro, asesinado en febrero de este año en Estambul, cuando un musulmán le disparó en el interior de su parroquia. La Misa se celebró en el santuario mariano "Meryem Ana Evi" (Casa de María), "uno de los más queridos por la comunidad cristiana", recordó el Papa, ya que según la tradición la Virgen María vivió y murió en este lugar. Un santuario dedicado a la Virgen, que como el mismo Pontífice recordó también veneran los musulmanes -existen 40 citas en el Corán sobre María -, y que cada año recibe cerca de tres millones de peregrinos. Aunque hoy, sólo un grupo de unas 200 personas se acercó a la colina donde se encuentra el santuario para escuchar al Papa, cerca de las ruinas de la ciudad de Efeso. Efeso es una ciudad muy unida a la tradición cristiana y el Papa lo recalcó en su homilía, hablando de San Juan y de San Pablo que se establecieron aquí para llevar a cabo su tarea evangelizadora.




