Los equipos argentinos impedirán el ingreso de hinchas violentos a los estadios
Los clubes de fútbol de la provincia de Buenos Aires acordaron poner en vigor el derecho de admisión para impedir la entrada de los hinchas violentos a sus estadios, medida solicitada por la gobernación de ese distrito
Los clubes de fútbol de la provincia de Buenos Aires acordaron poner en vigor el derecho de admisión para impedir la entrada de los hinchas violentos a sus estadios, medida solicitada por la gobernación de ese distrito.La decisión dejará fuera de los escenarios deportivos a miembros de grupos ultras el próximo fin de semana en los partidos Independiente-River, Banfield-Racing, Estudiantes-Nueva Chicago y Gimnasia y Esgrima La Plata-Godoy Cruz, correspondientes a la decimotercera jornada del torneo Apertura 2006.Los hechos de violencia en los estadios han provocado la interrupción de tres partidos de la competición y el aplazamiento de del más importante de la última jornada, el Racing-Boca Juniors, además de múltiples choques entre hinchadas en encuentros de otras divisiones.Desde el gobierno nacional se agilizan las gestiones para que la medida dispuesta por los clubes bonaerenses se cumpla en el resto del país.Los clubes harán listas de reconocidos miembros de las denominadas "barras bravas" para que los organismos de seguridad impidan su entrada a los estadios.La única manera que se encontró el fin de semana pasado para frenar a los hinchas violentos, amparados por un juez que intentó evitar que se les prohibiera la entrada a un estadio, fue la suspensión del partido Racing-Boca.El encuentro no se disputó porque el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, León Arslanián, decidió levantar la operación de seguridad planeada para la ocasión en rechazo a la medida dispuesta por el magistrado Raúl Calvente.El jefe de la "barra brava" boquense, Rafael Di Zeo, que tiene cuentas pendientes con la justicia, había presentado durante la semana un recurso de amparo en el juzgado de Calvente, socio del Boca Juniors, porque el club Racing anunció que no lo dejaría entrar al estadio y tampoco a varios de los miembros de ese grupo violento.Calvente indicó en su fallo que era "inconstitucional" y discriminatoria la puesta en práctica del derecho de admisión y determinó que los hinchas tenían libertad para entrar al "Cilindro" de Avellaneda, donde estaba previsto que asistieran unos 40.000 espectadores.El ministro Arslanián se comunicó el viernes con Julio Grondona, presidente de la Asociación del Fútbol (AFA), le dijo que no mandaría a los casi 1.000 policías designados para la operación de seguridad y que sin ella el encuentro no se podía disputar.El partido gobernante enviará en las próximas horas al Parlamento un proyecto de ley por el cual aquellos hinchas que tienen causas pendientes y antecedentes violentos no asistan a los espectáculos deportivos.




