Una ola de calor atenaza a los neoyorquinos
La ciudad de Nueva York ha declarado el estado de emergencia por una ola de calor que atenaza a sus ocho millones de habitantes y amenaza con rondar entre hoy y mañana los cuarenta grados centígrados
La ciudad de Nueva York ha declarado el estado de emergencia por una ola de calor que atenaza a sus ocho millones de habitantes y amenaza con rondar entre hoy y mañana los cuarenta grados centígrados. "Es una ola de calor muy peligrosa, muy seria", advirtió el alcalde neoyorquino, Michael Bloomberg, quien pidió restringir al máximo el uso de los sistemas de aire acondicionado para evitar sobrecargas en la red eléctrica. La posibilidad de que se repitan apagones, como el que en julio mantuvo durante una semana sin suministro al condado de Queens en otra inesperada escalada de las temperaturas, ha puesto en esta ocasión en situación de alerta a los hospitales. Ancianos, niños y enfermos son los grupos humanos de más riesgo y a la posible llegada masiva de afectados por el calor se suma el peligro de que nuevos cortes de luz incidan en el estado de salud de los pacientes que convalecen en los centros médicos. "Pido algo de sentido común", dijo Bloomberg al instar a "toda la ciudadanía" que haga suya la medida que regirá en los edificios públicos, donde los termostatos de los sistemas de refrigeración no deben descender de los veinticinco grados centígrados. El llamamiento del alcalde se vio reforzado por la advertencia lanzada por portavoces municipales de que los empleados del ayuntamiento que incumplan esa normativa serán penalizados en sus trabajos o perseguidos ante la tribunales de justicia. Tras el anuncio de Bloomberg, las televisiones y radios locales han comenzado a pedir que se desconecten los electrodomésticos no imprescindibles, en tanto que algunas empresas se planteaban la posibilidad de reducir en un 20 por ciento el uso de los ascensores para ahorrar energía. El gobernador de Nueva York, Georges Pataki, dio a conocer por su parte que las playas de Long Island -de pago y las más frecuentadas del área- serán gratuitas durante estos dos días para ayudar a superar el rigor estival a la ciudadanía, a la que se recomienda no exponerse al sol, vestir con ropa ligera y beber mucha agua. La actual ola de calor es originada por una gran masa de aire caliente que procede del oeste del país, donde en las últimas semanas su paso, según publica hoy el diario "The New York Times", ha causado la muerte de alrededor de 160 personas. Según las previsiones meteorológicas, los termómetros empezarán a bajar en la noche del miércoles, cuando se confía en levantar el estado de emergencia y se supere una alarma que en el mejor de los casos habrá servido para poner otra vez de manifiesto lo precario de la red eléctrica neoyorquina. En una comparecencia celebrada el lunes ante el pleno municipal para dar cuenta de las causas del ultimo apagón en Queens, el presidente de ConEdison, Kevin M.Burke -cuya empresa gestiona el suministro de luz a la ciudad-, reconoció que no podía descartar nuevos cortes de energía en la enorme mancha urbana. Y admitió su preocupación por una posibilidad que ya se convirtió en realidad el 14 de agosto de 2003, cuando un fallo eléctrico en Ohio dejó sin energía a toda Nueva York, en un apagón que mostró por primera vez el deficiente sistema de aprovisionamiento de luz de la que presume con ser la capital del mundo.




