Conchita Martínez se retira del tenis profesional
En vísperas de su cumpleaños 34, Conchita Martínez decidió poner fin a una carrera deportiva cuyo punto cumbre se dió el 2 de julio de 1994, día en el que batió a la estadounidense Martina Navratilova en la final de Wimbledon
En vísperas de su cumpleaños 34, Conchita Martínez decidió poner fin a una carrera deportiva cuyo punto cumbre se dió el 2 de julio de 1994, día en el que batió a la estadounidense Martina Navratilova en la final de Wimbledon.La sombra de Arantxa Sánchez Vicario, la mejor tenista española de historia, y con quien compartió instantes de gloria en la Copa Federación y Juegos Olímpicos, la persiguió a lo largo de estos años.Arantxa, que había dicho adiós en noviembre de 2002, no resistió la tentación de retornar a las pistas. El reto de disputar por quinta vez unos Juegos Olímpicos fue decisivo, aunque esa aventura acabó en la primera ronda del torneo de dobles de Atenas'04.Las lesiones y los malos resultados de las últimas temporadas han sido el detonante para que Conchita anunciara su retiro, aunque, al igual que Arantxa, tampoco renuncia a la posibilidad de continuar compitiendo en dobles.Tras una meteórica carrera, plagada de éxitos en las categorías inferiores, Conchita Martínez comenzó a prepararse para el salto a los grandes torneos internacionales. Lo hizo en 1988, de la mano del holandés Eric Van Harpen, el ex preparador de Arantxa.Un año después ocupaba ya séptimo lugar de la clasificación mundial. En 1991, y siguiendo la estela de Arantxa, renunció definitivamente a las competiciones nacionales para centrarse en los torneos WTA.Antes de su mayor momento de gloria, Arantxa le había entorpecido el camino hacia el podio en dos ocasiones. La primera, en los cuartos de final de los Juegos de Barcelona'92. La segunda, en semifinales de Roland Garros'94.Donde realmente Conchita parecía sentirse más a gusto era sobre la hierba de Wimbledon y fue en esa mítica pista donde se consolidó como una de las mejores raquetas mundiales. Hasta ese instante, sólo otra española, Lili Alvarez había conseguido acceder a la final del torneo londinense.La jugadora aragonesa se hizo con el triunfo en su tercera presencia en el All England. En la edición de 1992 cayó eliminada en segunda ronda y, un año después fue la alemana Steffi Graf quien le truncó el paso en semifinales.Las lesiones, los momentos de desánimo y la falta de constancia fueron algunas de causas que desembocaron en los altibajos que han marcado su carrera. Pero, pese a todo ello, Conchita Martínez puede presumir en su despedida de instantes plenos de gloria.Tres medallas olímpicas, triunfos en torneos tan prestigiosos como Amelia Island, Hilton Head, Internacionales de Roma o cinco título en la Copa Federación son algunos de los galardones de una carrera envidiable para muchos deportistas.




