Benedicto XVI recuerda a los cristianos perseguidos por su fe
El papa Benedicto XVI dijo hoy que el recién celebrado Consistorio fue una ocasión para sentirse "más que nunca, cerca de todos los cristianos que sufren persecución debido a la fe"
El papa Benedicto XVI dijo hoy que el recién celebrado Consistorio fue una ocasión para sentirse "más que nunca, cerca de todos los cristianos que sufren persecución debido a la fe". En sus palabras antes del rezo del Angelus, tuvo un pensamiento especial para las comunidades cristianas que viven en países "donde la libertad religiosa falta o, a pesar de su afirmación en el papel, sufre, de hecho múltiples restricciones". El Consistorio celebrado el viernes, en el que se nombraron los primeros quince cardenales de su pontificado, coincidió con el día en que se recuerda a los "misioneros que el año pasado cayeron en las fronteras de la evangelización y del servicio al hombre en diversas partes de la tierra", indicó el Pontífice. Así, el Papa señaló que el Consistorio "fue una ocasión para sentirse, más que nunca, cercanos a todos los cristianos que sufren persecución debido a la fe". El testimonio de los cristianos que sufren persecución y, "sobre todo, el sacrificio de cuantos han sido asesinados" sirve -dijo el Obispo de Roma- de "estímulo a un compromiso evangélico cada vez más sincero y generoso". En nombre de la Iglesia Católica, el Papa expresó "la mayor solidaridad" a todos los que trabajan "al servicio del Evangelio" y dijo que les tenía en sus oraciones. Benedicto XVI, en su tradicional saludo a los peregrinos en lengua española, se dirigió a los llegados desde Venezuela y España para acompañar "a vuestros pastores elevados a cardenales". Ente los nuevos cardenales creados por el Pontífice están el español Antonio Cañizares Llovera, arzobispo de Toledo, y el venezolano Jorge Liberato Urosa Savino. El Papa pidió a los fieles: "rogad al Señor, por la intercesión maternal de la Virgen María, que descienda sobre ellos el Espíritu de la verdad y la caridad para que, colaborando con el sucesor de Pedro, puedan dedicarse incesantemente al crecimiento de la Iglesia y la difusión del Evangelio en el mundo". Benedicto XVI inició la jornada oficiando una misa en la parroquia romana de Dios Padre Misericordioso, durante la que leyó a los fieles algunas frases de una homilía escrita por Juan Pablo II, quien las quería pronunciar el 3 de abril del año pasado, pero murió la noche antes. Juan Pablo II escribió: "a la humanidad, que a veces parece perdida y dominada por el poder del mal, del egoísmo, del miedo, el Señor resurgido ofrece el don de su amor, que perdona, concilia y abre el alma a la esperanza. Es amor que convierte los corazones y da la paz". El Papa pidió a los fieles que, antes que nada, su "compromiso en el interior de las familias y luego en todos los ámbitos sea comprender y recibir el amor misericordioso de Dios".




