Irán mantiene su desafío a EEUU y asegura que ha llegado la hora del 'poder del pueblo'
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, criticó hoy la política del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y de las "potencias arrogantes" hacia la República Islámica, y pidió a los iraníes que se unan para hacer fracasar los "planes de los enemigos" contra Irán
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, criticó hoy la política del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y de las "potencias arrogantes" hacia la República Islámica, y pidió a los iraníes que se unan para hacer fracasar los "planes de los enemigos" contra Irán. El líder ultraconservador, citado hoy por la agencia de noticias nacional, IRNA, reafirmó al mismo tiempo que su país "no se rendirá ante las presiones" de la comunidad internacional respecto a las actividades nucleares iraníes. La declaración de Ahmadineyad aparece después de que la Junta de Gobernadores del OIEA finalizara el miércoles en Viena sus consultas sobre el polémico programa nuclear iraní con un duro cruce de intervenciones entre Estados Unidos e Irán. Los 35 países miembros de la ejecutiva del organismo no aprobaron ninguna resolución sobre el programa iraní, ya que el dossier ya había sido formalmente enviado al Consejo de Seguridad de la ONU. "Las organizaciones internacionales tienen que hacer frente a los países arrogantes y no presionar (a Irán) para que renuncie a su derecho" de poseer energía atómica, dijo el gobernante iraní. Reafirmó que el programa iraní tiene fines pacíficos y no militares como sospecha Estados Unidos, país con el que Irán no tiene relaciones diplomáticas desde hace 25 años. El líder ultraconservador acusó a los "enemigos" de intentar presionar a Irán a través de "mantener contactos con elementos en el interior del país", en alusión aparentemente a políticos liberales iraníes. "Tenemos información sobre esos contactos, y les decimos que fracasarán", agregó.EEUU resta importancia amenazas Irán e insiste referir caso a ONUEl Gobierno de EEUU restó importancia a las amenazas iraníes de causar "daño y dolor" si Washington persuade finalmente al Consejo de Seguridad de la ONU para que imponga sanciones a Teherán por su programa nuclear. En Viena, el subdirector del Consejo de Seguridad Nacional iraní, Javad Vaeidi, afirmó que "si EEUU decide elegir ese camino, dejemos que la pelota se mueva en esa dirección". Para la Casa Blanca, esas afirmaciones tienen poca relevancia, según manifestó su portavoz, Scott McClellan, en Misisipi, donde el presidente George W. Bush visitó el miércoles algunas de las zonas afectadas por el huracán "Katrina" el año pasado. "Las declaraciones e iniciativas provocadoras sólo aislarán a Irán del resto del mundo", sostuvo McClellan. Washington acusa a Irán de mantener un programa nuclear con fines militares, mientras que Teherán afirma que estas actividades sólo tienen como objeto proporcionar energía, aunque las ocultó durante 18 años al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA). La junta de gobernadores del OIEA se reunió el miércoles en Viena, en medio de un fuerte intercambio de reproches entre Teherán y Washington, para analizar un informe técnico de este organismo en el que se denuncia que la República Islámica está acelerando su investigación nuclear. La reunión ha levantado los últimos obstáculos para referir el caso iraní al Consejo de Seguridad, que podría optar por imponer sanciones a ese país si decide que el programa nuclear de Teherán ha violado los compromisos internacionales adquiridos. Washington presionaba desde hace más de dos años para llevar a la República Islámica a la ONU, un paso que se precipitó tras el fracaso de las conversaciones entre Teherán y el Reino Unido, Francia y Alemania. Esos cuatro países negociaban en nombre de la Unión Europea para ofrecer incentivos económicos a Irán a cambio de que renunciara a sus planes de enriquecer uranio. Según el subsecretario de Estado adjunto, Nicholas Burns, "número tres" del Departamento de Estado, el Consejo de Seguridad podría comenzar a ver el caso iraní la semana próxima, posiblemente el lunes o el martes. En una intervención ante el Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes, Burns afirmó que "creemos que el próximo lunes o martes el Consejo de Seguridad comenzará un debate muy activo sobre las ambiciones nucleares de Irán". Ese debate "estará diseñado para arrojar una luz muy grande e intensa sobre lo que creemos que es un programa iraní claramente" armamentístico, señaló. Burns, principal negociador de EEUU en el acuerdo de cooperación nuclear alcanzado con la India el pasado jueves, dijo ante el comité legislativo que EEUU espera que el Consejo de Seguridad plantee una declaración de condena contra la República Islámica. Sin embargo, puntualizó, el Gobierno estadounidense quisiera "ir más allá para considerar la posibilidad de una resolución que aisle, y ojalá sirva para influir, en el comportamiento de Irán". Si el régimen que encabeza el presidente Mahmud Ahmadineyad no responde a las exhortaciones, "la comunidad mundial debería contemplar la posibilidad de sanciones contra Irán", agregó el "número tres" del Departamento de Estado. La República Islámica "amenaza directamente intereses vitales estadounidenses", sostuvo el subsecretario de Estado adjunto. Irán ha amenazado con emprender el enriquecimiento de uranio en cantidades industriales si su programa nuclear se expone en el Consejo de Seguridad. Teherán asegura que ha hecho todo cuanto está en su mano para lograr un acuerdo pero EEUU ha bloqueado el proceso democrático. "No queremos una confrontación, pero si este es el deseo o la política de los estadounidenses, por supuesto el pueblo iraní defenderá su integridad y sus intereses nacionales", declaró el embajador iraní ante el OIEA, Ali Asgar Soltanieh.




