El Papa le pide a Dios que salve al hombre de la perversión moral e idolatría
El papa Benedicto XVI pidió a Dios que salve al hombre, "que es débil y frágil", de la perversión moral y de la idolatría. El Pontífice hizo estas manifestaciones ante unas 8.000 personas que asistieron en el Aula Pablo VI del Vaticano a la audiencia general de los miércoles, cuya catequesis dedicó a comentar el salmo 143 "Plegaria del Rey por la victoria y por la paz".
El papa Benedicto XVI pidió a Dios que salve al hombre, "que es débil y frágil", de la perversión moral y de la idolatría. El Pontífice hizo estas manifestaciones ante unas 8.000 personas que asistieron en el Aula Pablo VI del Vaticano a la audiencia general de los miércoles, cuya catequesis dedicó a comentar el salmo 143 "Plegaria del Rey por la victoria y por la paz". El Obispo de Roma señaló que el salmo habla de la fragilidad del cuerpo y de la condición humana y resalta que el hombre, en cuanto condición humana, "no es nada, sólo fugacidad". "¿Por qué entonces Dios se preocupa e interesa tanto por una criatura tan pobre y caduca como es el hombre", se preguntó el Papa recurriendo a la descripción apocalíptica que del mal se hace en el salmo, en el que se habla de montañas convertidas en volcanes y grandes masas de aguas oceánicas. "En el fondo de todo están los impíos, que dicen mentiras y juran en falso, una representación concreta de la idolatría, de la perversión moral, del mal que se opone a Dios y a sus fieles", afirmó el Papa. El Pontífice agregó que Dios se preocupa tanto por el hombre porque es su creación y que por ello nunca le abandonará. Benedicto XVI concluyó la catequesis recordando la frase de Orígenes, citada después por San Jerónimo: "Señor, no podrás salvar esta miseria que es el hombre si no lo tomas sobre ti. Señor, baja del cielo, tu oveja descarriada no curará si no la cargas a tu espaldas". Concluida la catequesis, y como es habitual, el Papa saludó en diferentes idiomas, entre ellos español, en el que animó a los fieles de España y Latinoamérica presentes a ser "conscientes de la dignidad de ser hijos de Dios" y a vivir la vida cristiana con alegría y fidelidad a los compromisos adquiridos en el bautismo. A la audiencia asistieron treinta niños que lograron sobrevivir al ataque terrorista de la escuela de Beslan (Rusia) de hace dos años. Los pequeños pudieron estrechar la mano del Papa cuando éste abandonaba el Aula Pablo VI. También asistieron miembros de la Federación Italiana de Comunidades Terapéuticas, a los que animó a proseguir ayudando a las víctimas de la droga y la marginación.




