Bad Reichenhall reza por los muertos y desaparecidos. Se suspende el rescate por el clima

Centenares de habitantes de Bad Reichenhall y turistas se concentraron en el centro de esa población bávara para guardar vela y rezar por los once muertos tras el derrumbe del pabellón deportivo, así como por los cuatro desaparecidos, a los que apenas quedan esperanzas de encontrar con vida.

Centenares de habitantes de Bad Reichenhall y turistas se concentraron en el centro de esa población bávara para guardar vela y rezar por los once muertos tras el derrumbe del pabellón deportivo, así como por los cuatro desaparecidos, a los que apenas quedan esperanzas de encontrar con vida.

La interrupción durante varias horas de las labores de rescate, a la espera de material especial que apuntale parte del recinto y retire paralelamente las estructuras que dificultan el desescombro, hundieron en el desánimo a quienes hasta entonces confiaban aún en un milagro, pese a las gélidas temperaturas.

Portavoces policiales y de los servicios de protección civil dejaron de hablar entretanto de "operaciones de salvamento" para utilizar el término "rescate", lo que asimismo indica las escasas esperanzas que tienen de hallar supervivientes.

Desde el derrumbe del techo ayer, a las 15.00 GMT, a causa del peso de la nieve acumulada en el exterior, se recuperaron los cuerpos sin vida de once personas, entre ellas seis niños entre nueve y doce años.

Atrapados entre los restos del techo y la pista de hielo se han localizado los últimos cuatro desaparecidos, una mujer y tres menores de entre 12 a 16 años, pero hasta ahora no se ha podido acceder a ellos.

Una treintena de personas resultaron heridas en el siniestro, de las cuales 18 de gravedad.

Las labores de rescate se interrumpieron desde las 15.00 a las 18.00 GMT de hoy, en que llegó a la población la maquinaria especial para el apuntalamiento y desescombro del techo.

Se calcula que sus técnicos trabajarán toda la noche para que entre la madrugada y primera hora de la mañana del miércoles puedan reanudar su trabajo, sin peligro de derrumbe, los equipos de rescate.

En la mañana de hoy se había advertido ya de la posible interrupción de las operaciones debido a problemas estáticos.

El techo del pabellón se desplomó ayer, a consecuencia de la masa de nieve acumulada en el exterior.

Media hora antes se había cancelado el entrenamiento de un equipo de hockey sobre hielo, porque se quería proceder a limpiar la nieve acumulada en el techo, pero no se desalojó al resto de visitantes.

La fiscalía de Traunstein ha abierto diligencias por presunta negligencia, aunque ha advertido que las investigaciones en esta dirección no son prioritarias, sino que la principal tarea ahora es el rescate de los desaparecidos.

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