El espionaje interno en EEUU es más amplio que lo reconocido
El programa de espionaje sin permiso judicial del gobierno de EEUU ha acumulado mucha más información sobre residentes en este país y en el extranjero que lo que ha reconocido la Casa Blanca, informó hoy "The New York Times"
El programa de espionaje sin permiso judicial del gobierno de EEUU ha acumulado mucha más información sobre residentes en este país y en el extranjero que lo que ha reconocido la Casa Blanca, informó hoy "The New York Times". La Agencia de Seguridad Nacional (NSA, en inglés) ha recogido la información directamente de las redes de telecomunicaciones gracias a la colaboración de las empresas del sector, según el diario, que dijo basarse en entrevistas con funcionarios y ex funcionarios del Gobierno que no identificó. Los expertos de la NSA han acumulado "grandes cantidades" de datos telefónicos y de información sobre contactos por Internet "en busca de patrones que podrían apuntar a sospechosos de terrorismo", es decir, sin estar ligados a una persona específica. En cambio, el presidente de EEUU, George W. Bush, ha indicado que el programa estaba restringido a intervenir las comunicaciones telefónicas internacionales y el correo electrónico de individuos en este país que tenían vínculos con el grupo terrorista Al Qaeda. Los patrones de interés para la NSA incluyen detalles como quién llama a quién, una investigación que "en muchas circunstancias" requeriría de una orden judicial cuando se refiere a llamadas dentro de EEUU, según el periódico. Sin embargo, la NSA no obtuvo ningún permiso de ese tipo. La Agencia también ha recogido datos sobre la duración de la llamada, así como la hora, el origen y destino de las llamadas y los mensajes electrónicos, según el diario. Las llamadas con origen o destino a Afganistán eran de un interés especial, de acuerdo al artículo. "Cantidades enormes de información sobre el tráfico (de llamadas) -quién llama a quién, quién está en el círculo familiar y de amigos de (el líder de Al Qaeda) Osama Bin Laden- se usan para identificar líneas de comunicación que después son estudiadas con mayor atención", dijo al periódico el ex gerente en una empresa de telecomunicaciones que ha colaborado con el gobierno de EEUU. Este programa de espionaje no sólo afecta a los residentes de EEUU, sino también a personas en el extranjero, pues muchas llamadas de un país a otro pasan por los denominados "conectores" en EEUU. Gracias a esta ruta, la NSA ha tenido acceso a la información de esos contactos. Al mismo tiempo, el gobierno de EEUU ha estimulado a las empresas de telecomunicaciones para que incrementen las conexiones de llamadas en el extranjero por este país. El diario no indica si la NSA continúa acumulando esta información o si ha interrumpido el programa. Bush ha dicho que seguirán las escuchas secretas sin permiso judicial de los contactos internacionales de individuos con supuestas relaciones con Al Qaeda. La Casa Blanca no ha hecho ningún comentario sobre la información publicada hoy por "The New York Times".




