Sharón dimite, se marcha del Likud y habrá elecciones en marzo
La dimisión presentada por el primer ministro israelí, Ariel Sharón, al presidente del Estado, Moshé Katzav, puso fin hoy a la crisis de Gobierno promovida por sus asociados laboristas, y abrió el camino para el anticipo de las elecciones legislativas en marzo próximo
La dimisión presentada por el primer ministro israelí, Ariel Sharón, al presidente del Estado, Moshé Katzav, puso fin hoy a la crisis de Gobierno promovida por sus asociados laboristas, y abrió el camino para el anticipo de las elecciones legislativas en marzo próximo. Sharón, que quedará al frente de un Gobierno de transición tras la convocatoria, comunicó esta mañana a Katzav que ha quedado en minoría en el Parlamento (Kneset), y el presidente aconsejó anticipar las elecciones nacionales "para lo antes posible". El presidente, según la Ley Electoral, tiene 21 días para consultar con las formaciones representadas en la actual decimosexta legislatura y explorar la posibilidad de que alguno de los 120 diputados del Parlamento tiene capacidad de formar, secundado por una mayoría simple de 61, una nueva coalición de Gobierno. En caso de fracasar la gestión de Katzav, la ciudadanía tendrá que ser convocada a las urnas, y las elecciones se celebrarán en un plazo no superior a 90 días. Las fechas barajadas hoy eran el 8 de marzo, según la Radio de las Fuerzas Armadas, Galei Tsahal, o el 28, según lo acordaron el domingo representantes del Partido Laborista y del Likud. La inesperada victoria de Amir Peretz, secretario de la Confederación de Trabajadores (Histadrut), de 53 años, y la escisión del Likud por el alejamiento de Sharón después durante 32 años de militancia en ese bloque, del que es uno de los fundadores, han sido los principales acontecimientos políticos del año en Israel, junto con la traumática retirada del territorio palestino de Gaza. La crisis de Gobierno comenzó a incubarse hace doce días, cuando después de imponerse el sindicalista Peretz al octogenario líder laborista Simón Peres en unos comicios internos, el triunfador conminó inmediatamente a Sharón a anticipar las elecciones. Péretz lo hizo advirtiendo de que ya tenía en sus bolsillos las cartas de dimisión de los ocho ministros y tres viceministros del Partido Laborista que desde enero pasado, a fin de apoyarlo para llevar adelante la evacuación del territorio de Gaza y el norte de Cisjordania, entraron a la coalición con el Likud de Sharón. El primer ministro saliente, informaban hoy sus allegados, ha denominado "Responsabilidad Nacional" (Ajaraiut leumí) a su nuevo Partido, de cuya plataforma informará hoy en rueda de prensa. La decisión de Sharón despertó agrias reacciones entre sus ahora ex correligionarios del Likud, y sorpresa en medios de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), el Gobierno del presidente Mahmud Abás. Los dirigentes palestinos suponían que Sharón no se marcharía del Likud para formar un nuevo Partido, entre otros motivos, justamente, para avanzar hacia la paz con la "hoja de ruta", el plan de la comunidad internacional, sin tropezar, como este año a raíz de la evacuación de Gaza, con los adversarios que tenía en el Likud. Uno de los siete candidatos con más posibilidades de reemplazar a Sharón al frente del Likud es el ex primer ministro Benjamín Netanyahu, quien dimitió en agosto último de la cartera de Finanzas a raíz del plan de la "desconexión" de Gaza que aquel llevó a adelante a pesar de una gran oposición interna y de los colonos. "La decisión de hoy de Sharón (de marcharse del Likud) coincide con la de erradicar a los (colonos) judíos de Samaria (Cisjordania) y de Gaza", dijo el diputado Ehud Yatom al trascender la noticia. "El hombre que fundó el Likud lo desintegra ahora como hizo con los asentamientos que ordenó desmantelar", agregó. Por su parte el diputado derechista Efi Eitán opinó que "la escisión del Likud es el precio que ese Partido debe pagar por la traición de Sharón a sus ideales". El ministro sin cartera Tsaji Hanegbi, secretario del bloque -que puede radicalizarse en el futuro aliándose con partidos de la derecha nacionalista en la oposición- convocó hoy a los miembros del Comité Central a fin de fijar el jueves próximo, la fecha de unas elecciones internas para escoger al heredero de "Arik" Sharón. Algunos analistas "no veían demasiadas diferencias" entre el ideario de Sharón, desembarazado de los "rebeldes" del Likud, y el de quien, muy probablemente, será su principal rival en las próximas elecciones legislativas, el laborista Amir Péretz.




