Las parejas que viven en concubinato o por matrimonio civil no podrán comulgar, según tendencia del sínodo de obispos
Aquellos católicos divorciados que se vuelvan a casar, así como quienes viven en concubinato y quienes contrajeron matrimonio civil no tendrán la autorización de la Iglesia para recibir la comunión. Esa es una de las tendencias marcadas por ahora en el sínodo de obispos que comenzó el pasado 3 de octubre
Los presidentes delegados del Sínodo de obispos mostraron su oposición a la comunión para los divorciados y la abolición del celibato durante la segunda conferencia de prensa sobre la XI Asamblea General Ordinaria, una vez presentada la 'Relatio post disceptationem', el documento que resume brevemente los temas centrales de las discusiones de los padres sinodales.Aquellos católicos divorciados que se vuelvan a casar, así como quienes viven en concubinato y quienes contrajeron matrimonio civil no tendrán la autorización de la Iglesia para recibir la comunión.Esa es una de las tendencias marcadas por ahora en el sínodo de obispos que comenzó el pasado 3 de octubre.La reunión de Ministros de la Iglesia discute éstos entre otros temas por pequeños cìrculos que luego a su vez presentaràn sus propuestas al papa benedicto 16.Otros temas que serán examinados son la introducción de cambios de la liturgia de la misa dominical y la eucaristía para los enfermos mentales.En esta rueda de prensa participaron los presidentes delegados del Sínodo, los cardenales Francis Arinze, Juan Sandoval Íñiguez y Telesphore Placidus Toppo; el arzobispo John Patrick Foley, presidente de la Comisión para la Información, y el obispo Sofron Stefan Mudry, vicepresidente de la misma comisión.Tras la conferencia, los purpurados respondieron a las preguntas de los periodistas y sobre el tema del celibato. El cardenal Toppo respondió que "el verdadero problema es la crisis de fe; la falta de sacerdotes es un síntoma de esta crisis". En este sentido, el obispo ucraniano Mudry señaló desde su experiencia, que, a pesar de que en las iglesia orientales católicas hay sacerdotes casados, esto no soluciona el problema anterior, y comentó como los sacerdotes casados tienen infinitos problemas, ya que "también deben dedicar tiempo a la familia, al estudio, y es difícil que se puedan trasladar a otro lugar para continuar su misión si se lo pide el obispo".Otro de los puntos tocados fue el de la no admisión a la Comunión de las personas divorciadas y vueltas a casar. El cardenal Arinze señaló que la Iglesia "muestra compasión ante estas personas que sufren", pero que la Iglesia no puede deshacer lo que se hizo ante Dios.Asimismo, Arinze comentó que la invitación que sale de este Sínodo de que se apoye a los divorciados a pedir la nulidad de su matrimonio, no es una invitación a los tribunales eclesiásticos a "tener manga ancha para conceder la anulación".Refiriéndose a la invitación en las intervenciones de estos días de una mayor homogeneidad de la inculturación, el cardenal Arinze comentó que los occidentales creen que "interculturización es introducir las danzas africanas en la misa porque se creen que los africanos están todo el día baliando" y añadió que, sin embargo, es "una cosa seria que necesita un estudio de teólogos y litúrgicos".El cardenal Sandoval añadió finalmente que "lo importante es que los cánticos, la danza, el color, etc., ayuden a la interiorización, a unirse al Señor y que la ceremonia no se convierta en un espectáculo para divertir sin más".Por otra parte, el cardenal Arinze subrayó que del Sínodo le había impresionado ante todo el compromiso de los participantes en la transmisión de la fe y la importancia atribuida al 'ars celebrandi' para que esa fe llegue la que el pueblo de Dios.La escasa asistencia a la misa dominical en los países occidentales fue en cambio el tema que más llamó la atención del arzobispo Foley durante esta asamblea sinodal, mientras que los momentos más emocionantes, a su juicio, fueron los protagonizados por algunos padres sinodales y delegados de los países de Europa Central y Oriental, que relataron las persecuciones y sacrificios padecidos bajo los regímenes totalitarios.




