Gobierno iraquí anuncia sus prioridades tras el mes más sangriento de la posguerra
El Gobierno iraquí afirmó hoy que se dedicará a restablecer la seguridad y a elaborar una Constitución para el país, donde la insurgencia, tras el asesinato de tres soldados y un gobernador, ha cerrado el mes más sangriento de la posguerra
El Gobierno iraquí afirmó hoy que se dedicará a restablecer la seguridad y a elaborar una Constitución para el país, donde la insurgencia, tras el asesinato de tres soldados y un gobernador, ha cerrado el mes más sangriento de la posguerra. Al menos 750 personas perdieron la vida desde que el Ejecutivo del chií Ibrahim al Yafari fue ratificado por el Parlamento, el pasado 28 de abril, lo que refleja los graves obstáculos a que se enfrenta para garantizar la estabilidad y la seguridad. Hoy mismo, tres soldados iraquíes murieron en un ataque con coche bomba en Baquba (a 65 kilómetros al noreste de Bagdad), mientras que en el oeste del país, la Policía encontró el cadáver del gobernador de la provincia de Al Anbar, asesinado por los rebeldes. Según el portavoz del Gobierno, Laiz Kuba, el cadáver de Ragá Nauaf fue hallado en una vivienda de la localidad de Raua, a 300 kilómetros de Bagdad, durante una campaña lanzada el pasado domingo en esa zona por las tropas iraquíes, en la que murieron 17 presuntos rebeldes. Los insurgentes habían atado a Nauaf a una bombona de gas que hicieron explotar para asesinar al gobernador, afirmó el portavoz. "El cuerpo estaba destrozado y fue identificado mediante sus documentos, que fueron encontrados en el lugar", añadió Kuba en una rueda de prensa, ofrecida cuando el primer ministro anunciaba el programa de su Gobierno ante una sesión especial del Parlamento. La gravedad de la situación de seguridad llevó a Yafari a defender, una vez más, la presencia de las tropas multinacionales en Irak, a las que calificó de "fuerzas de seguridad y no de ocupación". El primer ministro iraquí insistió en que su Ejecutivo "construirá un Ejército capaz de proteger el país para reducir el periodo de la presencia (en Irak) de las tropas multinacionales", cuya continuidad, afirmó, "dependerá de la situación de seguridad". Asimismo, reiteró que seguirá adelante con sus intentos para incorporar en el proceso político a los suníes, que boicotearon en su mayoría las elecciones del 30 de enero y en cuyas provincias se concentra la insurgencia. También insistió en que su Gabinete, el primero electo en cinco décadas en este país árabe, actuará para "establecer un Irak federal, democrático y unido, en el que son respetados los derechos humanos y las libertades, sin ningún tipo de segregación por religión, raza o orientación política". Yafari aseguró que trabajará por la aceleración del proceso político y la elaboración a tiempo de una Constitución permanente para el país, en la que se destaque la "identidad islámica de Irak". El Parlamento, elegido el pasado 30 de enero, tiene que finalizar en agosto próximo la redacción de una nueva Constitución del país, que será sometida a un referéndum en octubre, antes de celebrar nuevas elecciones legislativas en diciembre de 2005. Según Yafari, en la Constitución "serán garantizados los derechos de todos los ciudadanos, especialmente de las minorías", y el Ejecutivo se esforzará para "garantizar la independencia, la estabilidad y la unidad territorial de Irak". Por otro lado, dijo que ha formado una comisión integrada por varios ministros, incluidos los de Finanzas, Medioambiente y Planificación, que será encargada de mantener contactos con los países donantes y supervisar la puesta en marcha de los planes de reconstrucción. La incesante campaña de violencia, que obstaculiza la reconstrucción y deja en una situación de permanente inseguridad a los iraquíes, ha llevado al Gobierno a lanzar, el pasado domingo, la mayor operación antiterrorista en la capital, con la participación de 40.000 efectivos de la policía y el Ejército. Según fuentes policiales, más de 500 presuntos terroristas han sido detenidos y varios arsenales han sido descubiertos en Bagdad y sus alrededores. Además, las tropas de EEUU han lanzado durante este mismo mes dos amplias ofensivas en las ciudades de Qaim y Hadiza, en Al Anbar, en las que murieron más de 135 presuntos insurgentes y doce soldados norteamericanos.




