Benedicto XVI: "Dios no es indiferente ante el drama del hombre, jamás le abandona
El Pontífice hizo estas afirmaciones durante la audiencia general de los miércoles, la quinta de su Pontificado, que celebró en la plaza de San Pedro del Vaticano y a la que asistieron unas 30.000 personas
El papa Benedicto XVI dijo que "Dios no es indiferente al drama del hombre, más al contrario, jamás le abandona y rompe las cadenas que lo atan". El Pontífice hizo estas afirmaciones durante la audiencia general de los miércoles, la quinta de su Pontificado, que celebró en la plaza de San Pedro del Vaticano y a la que asistieron unas 30.000 personas. Los presidentes de Burkina Faso y Mali, Blaisé Compaoré y Amadou Toumani Teure, respectivamente, y el primer ministro de Suazilandia, Absalom Themaba Blamini, estaban entre los asistentes. El papa Ratzinger dedicó la catequesis a comentar el Salmo 115 "Dando gracias a Dios en el templo", del que resaltó que ya lo citó San Pablo a los cristianos de Corinto y que al igual que el salmista, el Apóstol de los Gentiles sentía "serena confianza" en Dios, "que nos libra de la angustia de la muerte". "Dios no es indiferente al drama de su criatura (el hombre), más al contrario, rompe sus cadenas", añadió el Papa. El Pontífice agregó que el Señor "no abandona al justo en las entrañas oscuras del dolor y de la muerte, sino que lo guía hacia la esperanza y a la vida". El Papa resaltó que Cristo fue el primer mártir, ya que dio su vida en medio "de una cortina fría de odio y mentira, ya que el prójimo era falso e infiel" y añadió que sin embargo logró transformar esa pasión en liberación, como es la Eucaristía. Benedicto XVI recordó que mañana, Corpus Christi, a las siete de la tarde local (17.00 GMT) presidirá en la basílica romana de San Juan de Letrán una misa solemne y después encabezará la tradicional procesión desde ese templo, catedral de Roma, hasta la basílica de Santa María La Mayor. El Obispo de Roma invitó a todos los presentes a participar mañana en la procesión por las calles del centro de Roma. Como es habitual, tras leer la catequesis en italiano la resumió en español, francés, alemán e inglés. Después saludó en portugués, croata, checo, eslovaco, lituano y polaco. En español tuvo palabras de aliento para las religiosas Dominicas de la Anunciata y para los varios grupos de españoles, guatemaltecos y mexicanos presentes, a los que invitó a dar gracias a Dios "por el gran don de la vida y por la redención ofrecida a todos". La audiencia se celebró en una mañana calurosa, que no impidió que el Papa, saludara a numerosos enfermos y decenas de fieles. Al final de la cita de los miércoles, Benedicto XVI también saludó a los mandatarios de Burkina Faso, Mali y Suazilandia, que acudieron con sus esposas y un nutrido séquito. Benedicto XVI llegó a la plaza a bordo del "jeep" blanco descubierto, en el que la abandonó tras casi dos horas de audiencia.




