Lagos rindió homenaje a reclutas fallecidos en tormenta de nieve
El presidente Ricardo Lagos rindió "un sentido homenaje" a los 16 reclutas fallecidos el pasado miércoles en el sur de Chile, en una ventisca de nieve que ha dejado otros 29 soldados desaparecidos.
El presidente Ricardo Lagos rindió "un sentido homenaje" a los 16 reclutas fallecidos el pasado miércoles en el sur de Chile, en una ventisca de nieve que ha dejado otros 29 soldados desaparecidos. "He querido venir como presidente de Chile a despedir a estos soldados y para compartir con sus padres y familias", señaló el mandatario que llegó hasta el regimiento número siete de Los Angeles, a 500 kilómetros de Santiago, al que pertenecían las víctimas. En el lugar se realizó un acto religioso a cargo del obispo castrense Juan Barros, el arzobispo Manuel Caviedes y el pastor de la iglesia evangélica, Nelson Rivera. "Como padres sabemos lo difícil que es perder a un hijo, y queremos entonces poderles estrechar un fuerte abrazo, que conlleve el abrazo de los millones de chilenos que en estos días los han acompañado a cada uno de ustedes", añadió Lagos, quien estaba acompañado por su esposa, uno de sus hijos y el ministro de Defensa, Jaime Ravinet. Todos estos soldados formaban parte de un batallón de 485 reclutas del regimiento número 17 de Los Angeles, en su mayoría de 19 años, que fueron sorprendidos por una intensa tormenta de nieve cuando regresaban a su regimiento, tras cumplir un período de instrucción en la alta cordillera. El comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, también presente en la ceremonia religiosa, señaló que mientras no se encuentren los cuerpos de los soldados desaparecidos no se retirará ninguna patrulla. "No se retira ni una patrulla, cambian las personas, pero seguiremos y estoy seguro que con el apoyo de ustedes vamos a lograr lo que todos anhelamos, ese es nuestro compromiso señor Presidente", aseguró el jefe del Ejército chileno. En alusión a las dificultades climáticas que se prevén en los alrededores del Volcán Antuco y de la laguna del Lajar, lugar de la tragedia, Cheyre añadió que "quizás tengamos que esperar días o meses, esperamos que no sea así, pero llegará el día en que a todos los encontremos, ese es el compromiso del Ejército de Chile", enfatizó. Los féretros, envueltos con la bandera nacional, y que durante el acto ecuménico estuvieron escoltados por una guardia de honor compuesta por 52 soldados reclutas del Regimiento numeró 9 de la ciudad de Chillán, fueron entregados a su familiares, todos de diversas localidades de esa zona sureña. Ante la "tragedia de Antuco", como le han llamado los familiares de las víctimas, que no tiene símil en la historia militar chilena, el presidente Lagos decretó ayer, viernes, un duelo nacional de tres días.




