Benedicto XVI recuerda a Juan Pablo II en su cumpleaños
El papa Benedicto XVI dijo hoy que Dios no tiene los ojos altivos y despegados, como los de un frío emperador, sino que es está muy cerca de los que sufren, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes
El papa Benedicto XVI dijo hoy que Dios no tiene los ojos altivos y despegados, como los de un frío emperador, sino que es está muy cerca de los que sufren, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. El Pontífice hizo estas manifestaciones durante la audiencia general de los miércoles, la cuarta de su Pontificado, que celebró en la plaza de San Pedro del Vaticano ante más de 25.000 personas que desafiaron la intensa lluvia que cayó durante toda la mañana en Roma. El papa Ratzinger dedicó la catequesis a comentar el Salmo 12 "Alabad el nombre del Señor", del que dijo exalta la liberación de Israel de la esclavitud y su alegría por servir en libertad a Dios. "La mirada del Señor se dirige sobre toda la realidad, sobre los seres terrenales y sobre los celestes. Sus ojos no son altaneros y despegados, como los ojos fríos de un emperador. El desciende hacia nuestra pequeñez, se inclina hacia los necesitados, los que sufren, para consolarles. Levanta del polvo al desvalido y alza de la basura al pobre", afirmó. El Obispo de Roma agregó que Dios consuela a la mujer sola, estéril, "humillada por la antigua sociedad como si fueses una rama seca e inútil", dándole el honor de tener muchos hijos. Dios, precisó el Papa, es muy distinto a los hombres, debido a su grandeza, pero muy cercano con todos los que sufren. Benedicto XVI aseguró que Dios derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. Joseph Ratzinger recordó que hoy su antecesor, Juan Pablo II, fallecido el pasado 2 de abril, habría cumplido 85 años y agradeció a Dios por el "regalo que nos hizo con este Papa" y a Karol Wojtyla por "todo lo que ha hecho y ha sufrido". "Quiero subrayar que hoy era el cumpleaños de nuestro amado papa Juan Pablo II. Hoy habría cumplido 85 años. Estamos seguros de que desde lo Alto nos ve y está con nosotros. Damos gracias a Dios por el don que nos hizo con este Papa y a él por todo lo que ha hecho y ha sufrido", dijo el Pontífice en medio de los aplausos de los presentes. Benedicto XVI agregó que hoy será dado el nombre de "Juan Pablo II" a una cima de la cordillera del Gran Sasso, en los Apeninos centrales italianos, de 2.424 metros de altura, para recordar a Karol Wojtyla. El Papa dijo que se trata de un gesto muy significativo al que se une espiritualmente y agradeció a los promotores la iniciativa en honor "del inolvidable Juan Pablo II, que amó y visitó numerosas veces estas espléndidas montañas". Tras leer la catequesis en italiano la resumió en español, francés, alemán e inglés. Después saludó en portugués, croata, checo, eslovaco, húngaro, ucraniano, ruso y polaco. En ruso, la primera vez que usaba este idioma en la audiencia, Benedicto XVI saludó a los peregrinos rusos presentes junto con el arzobispo de Moscú, Tadeus Kondrusiewicz. "Os imparto y a vuestra amada patria una especial bendición apostólica", dijo el Papa, que desea visitar el país que no logró pisar Juan Pablo II debido a la oposición de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Kondrusiewicz dijo hoy que ha venido al Vaticano para invitar a Benedicto XVI a visitar Rusia. Al igual que en las audiencias anteriores, desde que llegó a la plaza de San Pedro hasta que la abandonó, Benedicto XVI fue aplaudido y ovacionado en numerosas ocasiones. El Papa, a pesar de la lluvia, llegó a bordo del "jeep" blanco descubierto. Sonriendo continuamente, saludó con las manos a los miles de fieles reunidos. Antes de abandonar el recinto saludó a los enfermos presentes, así como a niños minusválidos.




