Ataud es trasladado a las Grutas Vaticanas para sepultura
El féretro con el cuerpo sin vida del papa Juan Pablo II fue sacado de la plaza de San Pedro para trasladarlo a las Grutas (cripta) Vaticanas, donde será enterrado bajo tierra a pocos metros de la Tumba del Apóstol San Pedro. El ataúd es llevado por 12 "sediarios", los portadores de las antiguas Sillas Gestatorias, mientras suena el canto del Magnificat
El féretro con el cuerpo sin vida del papa Juan Pablo II fue sacado de la plaza de San Pedro para trasladarlo a las Grutas (cripta) Vaticanas, donde será enterrado bajo tierra a pocos metros de la Tumba del Apóstol San Pedro. El ataúd es llevado por 12 "sediarios", los portadores de las antiguas Sillas Gestatorias, mientras suena el canto del Magnificat. Antes de entrar en el templo, el féretro fue levantado por los "sediarios" y mostrado al público, que no cesaba de aplaudir, ondear banderas y gritar "Juan Pablo II, Juan Pablo II", y "Santo ya". La procesión entró en la basílica de San Pedro y tras atravesarla saldrá del templo por la llamada "Puerta de Santa Marta". Después de recorrer unos metros fuera de la basílica, volverán a entrar por la puerta del llamado "Brazo Braschi", que lleva a las grutas. Tras pasar por delante de la tumba del Apóstol, la procesión llegará hasta el lugar de la sepultura. El féretro de madera de ciprés será precintado con cintas rojas, en la que se pondrán los sellos de la Cámara Apostólica, de la Prefectura de la Casa Pontificia, de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Papa y del Capítulo Vaticano. La caja de ciprés será encajada en otra de plomo de cuatro milímetros de espesor, a su vez encajada en otra de madera de olmo barnizada. Sobre esta última colocarán un sencillo crucifijo y el escudo del Pontífice difunto. Una sencilla lápida, en la que está escrito en latín el nombre del Papa y cuando nació y murió, cubre el enterramiento. Un notario del Capítulo de la Basílica Vaticana redactará el acta de la sepultura y lo lee ante los presentes. Juan Pablo II ha sido enterrado bajo tierra -como pidió expresamente- en el espacio que ocupó la sepultura de Juan XXIII, que actualmente está enterrado en una capilla de la basílica de San Pedro. Juan Pablo II descansa a pocos metros de la tumba del Apóstol Pedro, al lado de la tumba de Pablo VI y frente a la de Juan Pablo I. El funeral abre el tradicional novenario de misas en sufragio del Papa en la basílica de San Pedro, que se prolongará hasta el 16 de abril, dos días antes de que comience el cónclave del que saldrá el 265 sucesor de San Pedro.




