Líderes políticos y religiosos de todo el mundo lamentan la muerte de Juan Pablo Segundo
Las muestras de condolencias y dolor por la muerte del Papa Juan Pablo II se mostraron en todo el mundo, con declaraciones oficiales de luto, muestras de pesar de las autoridades civiles, y recordatorios de líderes religiosos por su pacifismo y contribución al diálogo entre religiones
Las muestras de condolencias y dolor por la muerte del Papa Juan Pablo II se mostraron en todo el mundo, con declaraciones oficiales de luto, muestras de pesar de las autoridades civiles, y recordatorios de líderes religiosos por su pacifismo y contribución al diálogo entre religiones. Apenas comenzó el domingo, la noticia de la muerte de Karol Wojtyla desencadenó una nueva espiral de muestras de pesar que comenzaron en Australia, Nueva Zelnada y el continente asiático. El "Papa viajero" cosechó en las horas que siguen a su fallecimiento el reconocimiento desde los cinco puntos cardinales y tanto las personalidades políticas como los líderes religiosos alabaron su figura pacifista y su disposición al diálogo con otras religiones. En su país natal, su sucesor en la diócesis de Cracovia, el arzobispo Jozef Michalin, presidente de la Conferencia Episcopal de Polonia, advirtió de que será muy difícil cubrir el vacío que deja mientras los fieles abarrotaban las iglesias. En Roma, el Consejo de Ministros italiano se reunía para preparar las ceremonias previstas con motivo de las honras fúnebres del Pontífice, que comenzarán no antes del jueves, según informó la Santa Sede, que espera la llegada de numerosos mandatarios. El único país con mayoría católica de Asia, Filipinas, decretó luto oficial y su presidenta, Gloria Macapagal Arroyo, expresó "el profundo dolor" de los millones de fieles filipinos. El Dalai Lama, líder espiritual budista del Tíbet, ofreció una oración especial, dijo su secretario personal, M.Taklha. En un comunicado emitido en Dharamsala, en el norte de la India, donde tiene su sede en el exilio, recordó que "su experiencia en Polonia, un país comunista, y sus dificultades personales con los comunistas es algo que tuvimos en común". El presidente de la India, Abdul Kalam, manifestó su tristeza, mientras en Japón el primer ministro, Junichiro Koizumi, enviaba al Vaticano sus condolencias y las del pueblo nipón. El alcalde de Hiroshima, Tadatoshi Akiba, recordó la visita en 1981 de Juan Pablo II y recordó su mensaje contra las armas nucleares. Mientras, el obispo de Hong Kong, Joseph Zen Zi-kiun, era uno de los pocos en manifestar su tristeza por el hecho de que el Pontífice no hubiera podido ver satisfecho su deseo de viajar a China, el Gobierno de Pekín hacía público su deseo de que el sucesor mejore las relaciones bilaterales, hecho que condicionan a la ruptura con Taiwán. Sin embargo, la clandestinidad de los fieles a Roma en el país y la existencia de una iglesia oficial controlada por el Gobierno chino nuevamente quedó de manifiesto con la escasa cobertura periodística del fallecimiento. El primer ministro australiano, John Howard, al igual que su homóloga neozelandesa, Helen Clark, mostró su pesar por la muerte de Wojtyla, óbito que mereció igualmente las muestras de pesar del presidente de la República Islámica de Irán, Mohamed Jatamí. El presidente de los Emiratos Arabes Unidos, jeque Jalifa ben Zayed Al Nahyan, lamentó hoy la muerte del pontífice y recordó que había contribuido a un mayor entendimiento entre el Islam y el Cristianismo. En Tierra Santa, al igual que en el resto del mundo, abundaron las celebraciones litúrgicas y, según explicó el Patriarcado Latino, se celebraron misas "ad requiem" en sesenta parroquias en Jordania, Israel y los territorios palestinos, donde recuerdan sus visitas y sus intentos conciliatorios. En Israel, su primer ministro, Ariel Sharón, recordó que había reconocido la "singularidad (del pueblo judío) y se esforzó por lograr una reconciliación histórica y la renovación de los vínculos diplomáticos entre Israel y el Vaticano en 1993". "Era un hombre de paz y un amigo del pueblo judío", añadió Sharón. El presidente egipcio, Hosni Mubarak, lamentó también hoy la muerte de Juan Pablo II, al que consideró un defensor de las causas árabes, y en especial la palestina. Johanna Kalta, vice-patriarca de la Iglesia Copta Católica y jefe del Consejo de Iglesias de Oriente Medio, recalcó que Juan Pablo II era un hombre respetado por todo el mundo, por encima de credos e ideas. El presidente ruso, Vladímir Putin, y el Patriarca de Moscú, Alexis II, así como otros líderes de las principales confesiones religiosas de Rusia expresaron su pesar, al igual que el presidente galo, Jacques Chirac, quien le rindió hoy el "homenaje de Francia". En España, donde el lunes es jornada de luto oficial y en numerosas parroquias se celebraron vigilias, los fieles dedicaron sus oraciones al Pontífice mientras la vicepresidenta primera del Gobierno, Teresa Fernández de la Vega, acudió a la Nunciatura de la Santa Sede. Allí firmó en el libro de condolencias y se reunió con el nuncio, Manuel Monteiro de Castro. En Portugal e Irlanda, ambos con numerosos creyentes católicos, se sucedieron las muestras de pesar, como en Mónaco, donde se sigue de cerca el estado de salud del Príncipe Rainiero. El primado de la Iglesia Católica irlandesa, el arzobispo Sean Brady, lamentó que el Papa Juan Pablo II muriese sin poder viajar por segunda vez a la isla, e incluso llegar al Ulster, que quería visitar, pues en 1979 sólo pudo hacer un llamamiento en favor de la paz desde la localidad fronteriza de Dundalk. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, de los primeros mandatarios latinoamericanos en anunciar que viajará a Roma, dijo que quería rendir un homenaje a un obrero como él.




