Se le aplica la unción de los enfermos al Papa. Su estado es muy grave dice el Vaticano
El Ministro de la Salud del Vaticano, Javier Lozano, confirmó en exclusiva a Caracol Radio, que el sacramento de la unción de los enfermos se le ha aplicado al Papa Juan Pablo II, debido a su grave estado de salud. Miles de fieles se congregan en la Plaza de San Pedro donde elevan oraciones por su recuperación
El Ministro de la Salud del Vaticano, Javier Lozano, confirmó en exclusiva a Caracol Radio, que el sacramento de la unción de los enfermos se le ha aplicado al Papa Juan Pablo II, debido a su grave estado de salud. Miles de fieles se congregan en la Plaza de San Pedro donde elevan oraciones por su recuperación.El funcionario en diálogo con Caracol Radio, explicó que la salud del Pontifice se agravó a las 6 y 30 de la tarde, hora de Roma.Indicó que no necesariamente, la aplicación del sacramento significa la agonía del alto jerarca.Horas antes, fuentes médicas habían indicado que las condiciones de salud del Papa eran muy malas. El Papa está aquejado de una "fiebre muy alta" provocada por una infección de las vías urinarias, anunció el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls. En una declaración divulgada, Navarro precisó que se ha "iniciado una terapia con antibióticos" y que el cuadro clínico está siendo "controlado por el equipo médico del Vaticano que lo atiende". Los médicos temen que el Papa sufra una septicemia, es decir una infeccción generalizada.No obstante, El apartamento en el décimo piso del hospital romano Gemelli está listo para recibir al Papa Juan Pablo II. Pese a que los médicos que lo atienden han excluido por ahora una hospitalización debido a su frágil estado, las autoridades del importante centro médico romano dispusieron todo lo necesario para atenderlo de forma rápida y eficiente.Temor a que la infección urinaria degenere en una septicemia El temor a que la infección urinaria que padece el Papa degenere en una septicemia es el dominante ahora en relación con su estado de salud. La septicemia es una infección grave generalizada, potencialmente mortal, que progresa rápidamente y que puede surgir a su vez de otras infecciones en los pulmones, el abdomen y el tracto urinario. La septicemia puede conducir rápidamente al llamado "choque séptico" y a la muerte un vez que están en acción las toxinas liberadas por las bacterias. La infección en las vías urinarias debe ser controlada con antibióticos específicos que paralicen las toxinas, según el parecer de los médicos, así como la ingestión de una gran cantidad de líquidos que favorecen la limpieza de los riñones y de las vías. Algunos síntomas de la infección son la fiebre elevada, la disminución de la presión arterial y, en el caso concreto de la de las vías urinarias, la inflamación de la vejiga, que se manifiesta también con dolores frecuentes.




