Por primera vez en su pontificado, Juan Pablo II no rezará el Angelus
Por primera vez en sus 26 años de pontificado, Juan Pablo II no rezará mañana, domingo, el Angelus, que será leído y rezado en su nombre por el sustituto de la Secretaria de Estado, el arzobispo argentino Leonardo Sandri, quien también impartirá la bendición. El Pontífice, seguirá el ángelus desde la habitación del Policlínico Gemelli de Roma, donde fue sometido en la noche del jueves a una traqueotomía
Por primera vez en sus 26 años de pontificado, Juan Pablo II no rezará mañana, domingo, el Angelus, que será leído y rezado en su nombre por el sustituto de la Secretaria de Estado, el arzobispo argentino Leonardo Sandri, quien también impartirá la bendición. El Pontífice, de casi 85 años, seguirá el ángelus desde la habitación que ocupa en la décima planta del Policlínico Gemelli de Roma, donde fue sometido en la noche del jueves a una traqueotomía para que pudiera superar la crisis respiratoria aguda producida por una recaída de la gripe que contrajo a últimos de enero. "El texto de las palabras de Santo Padre para el rezo del Angelus será leído el domingo 27 de febrero por el Sustituto de la Secretaria de estado, el arzobispo Leonardo Sandri, desde la plaza de San Pedro. Sandri guiará la plegaria mariana e impartirá en nombre del Papa la bendición. Juan Pablo II ser unirá al rezo del Angelus desde su habitación del Gemelli", afirmó el portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, en una escueta nota. Aunque en un principio no se descartó que Juan Pablo II impartiera la bendición, al final, debido a que durante varios días no podrá hablar y está débil, se decidió que se limite a seguir el Angelus por televisión. De esta manera se evitará que vuelva a pillar frío, en el caso que se asomase a la ventana, y eventuales infecciones -que son las más temidas en estos momentos de postoperatorio, y a la vez también se evita exponerlo a los fieles con una cánula en la laringe. Conociendo el interés que el Papa siempre ha mostrado por el rezo mariano de Angelus, una cita para él irrenunciable, es fácil suponer el dolor con el que ha tenido que renunciar a presidirlo. Que era para él un acto irrenunciable ya se vio en 1981, cuando sólo tres días después del atentado que a punto estuvo de costarle la vida el 13 de mayo en la plaza de San Pedro del Vaticano, dirigió el ángelus desde la cama de su habitación del Gemelli. En aquella ocasión, con aspecto muy débil (sólo habían pasado tres días escasos del atentado y había sido sometido a una delicada operación, dio las gracias a la Virgen María y perdonó al terrorista Alia Agca, el turco que le tiroteó en la plaza de San Pedro. "Como sacerdote y víctima te digo que sigo siendo Totus Tuus", dijo el Papa desde el lecho del dolor. Totus Tuus es el lema que eligió para su pontificado y con el que quiso demostrar su amor por la Virgen. Juan Pablo II dio las gracias a todo el mundo por el apoyo recibido y agregó: "a mi agresor le digo que le he perdonado". A partir de ese momento, todos los domingo que tuvo que pasar en el Gemelli, una docena, siempre dirigió el Angelus, bien en directo o grabado previamente. Con la actual, Juan Pablo II ha estado hospitalizado en el Gemelli en nueve ocasiones. En sus 26 años de pontificados ha transcurrido 149 días en el centro sanitario, que considera su "tercera casa", después del Vaticano y Castel Gandolfo, por las veces que lo ha pisado. El último ángelus que dirigió desde su habitación del Gemelli fue el domingo 6 de febrero, cuando reapareció en público cinco días después de haber sido ingresado aquejado de una crisis respiratoria aguda, del mismo tipo que la que la ha obligado a ser internado de nuevo el pasado jueves. Los textos previstos los leyó Sandri y al final, Juan Pablo II, con la voz ronca, apenas perceptible, y aspecto muy cansado, pronunció el breve ritual de la bendición y dio un débil "gracias". Esas escasas palabras reabrieron interrogantes sobre su capacidad para ejercer su ministerio y reactivaron las diferencias entre los cardenales sobre la eventualidad de un Papa "que no puede hablar". A pesar de su hospitalización, Juan Pablo II sigue desarrollando su labor, aunque reducida, como máximo jefe de la Iglesia Católica, nombrando nuncios y miembros de las Congregaciones de los Obispos y de varios pontificios, así como enviando mensajes a obispos cercanos al grupo del Movimiento de los Focolares. Entre los nombramiento, anunciados hoy por el Vaticano, se encuentra el nuevo nuncio en Ecuador, Giacomo Guido Ottonello, hasta ahora Nuncio (embajador de la Santa Sede) en Panamá. Karol Wojtyla, según cardenales que le visitaron hoy, entre ellos el español Julián Herranz, se recupera satisfactoriamente y está "muy bien, porque se siente continuamente acompañado de la Virgen". El Vaticano tiene previsto hacer público el próximo parte médico a mediodía del lunes, 28, "prueba", según fuentes vaticanas, que "todo va bien".




