Ecuador advierte sobre el grave daño ecológico actual y futuro
El canciller de Ecuador, Patricio Zuquilanda, afirmó en la ciudad brasileña de Manaus que si no se adoptan ahora las medidas necesarias para contener el daño ambiental en la Amazonía, dentro de veinte años "el mal será irreversible".
Manaos (Brasil).--- El canciller de Ecuador, Patricio Zuquilanda, afirmó en la ciudad brasileña de Manaus que si no se adoptan ahora las medidas necesarias para contener el daño ambiental en la Amazonía, dentro de veinte años "el mal será irreversible".El ministro de Relaciones Exteriores ecuatoriano participará en la VIII Reunión de Cancilleres de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), que se celebrará mañana, martes, en Manaus, una ciudad enclavada en el corazón de la Amazonía.Zuquilanda alertó en rueda de prensa de los severos daños que ocasionan a ese ecosistema el desarrollo descontrolado, las mafias que operan en esa vasta región, el recalentamiento del planeta y los fenómenos climáticos, como el de "El Niño", que derriten las nieves andinas, donde están las nacientes de los ríos amazónicos.Respecto a los traficantes de maderas, minerales y hasta personas que operan en la región dijo que "se sabe quiénes son" y que hay que "conversar con ellos, sea por las buenas o por las malas".Sostuvo que el cuidado de la Amazonía supone una responsabilidad compartida, pero no sólo de los países de la cuenca amazónica sino "del mundo", y exigió que el Protocolo de Kioto, que dicta normas de cuidado ambiental, sea firmado "por todos", en una clara alusión a Estados Unidos, que no lo ha suscrito ."Nos exigen que seamos democráticos, que tengamos libre mercado y otras cosas y cumplimos, pero nosotros tenemos que exigir que sean respetados los acuerdos internacionales sobre medio ambiente", afirmó.Zuquilanda admitió que el Tratado de Cooperación Amazónica, que en 1978 suscribieron Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guayana, Perú, Surinam y Venezuela, ha servido hasta hoy "para poco y nada"."Hemos sido rebasados por los problemas" y "hemos fracasado", reconoció.No obstante, consideró una esperanza el Plan Estratégico a ocho años que los países miembros de la OCTA deberán aprobar mañana, en la octava reunión de cancilleres.Dijo que, en ese sentido, las responsabilidades sobre el cuidado del mayor pulmón vegetal del planeta deberán ser compartidas por los gobiernos de la región y también por el empresariado privado, que es actualmente el motor del desarrollo.




