Refugiados políticos regresan a Colombia tras 6 meses en España
Cuatro sindicalistas colombianos, que han permanecido durante seis meses en la región norteña de Asturias como refugiados políticos después de haber sido amenazados de muerte en su país, van a regresar a Colombia.
Oviedo (España).--- Cuatro sindicalistas colombianos, que han permanecido durante seis meses en la región norteña de Asturias como refugiados políticos después de haber sido amenazados de muerte en su país, van a regresar a Colombia.Los trabajadores, pertenecientes a la Central Unitaria del Trabajo (CUT) de Colombia, se beneficiaron de un programa de recogida auspiciado por esta región española.Estas cuatro personas fueron acogidas a través del "Programa Asturiano de Atención a Víctimas de los Derechos Humanos", que está gestionado por la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo que dirige Rafael Palacios.Este programa, apoyado por diversas ONGs, entre las que se encuentra la asociación "Soldepaz Pachakuti", cuenta este año con un presupuesto de 39.000 euros (45.630 dólares) y ha acogido a 12 sindicalistas colombianos en estos últimos años.Palacios indicó que este flujo de refugiados nace de una colaboración del Gobierno asturiano con la central sindical colombiana.Según este acuerdo, Asturias da cobijo a algunos perseguidos políticos, pero con la condición que a los seis meses vuelvan a Colombia, ya que "la CUT quiere que estas personas vuelvan al país para seguir luchando".Los cuatro refugiados comentaron ante los medios de comunicación los problemas que acarrea la lucha sindical en este país, y acusaron al Gobierno del presidente de Colombia, Alvaro Uribe, de "no respetar los derechos humanos y de perseguir la protesta social".Según los sindicalistas, durante los últimos 33 meses han muerto en este país sudamericano 410 militantes de la CUT, siete de ellos en las últimas semanas, y señalaron su preocupación porque cada vez hay más asesinatos de mujeres entre sus filas."Es un genocidio social", subrayaron los sindicalistas, quienes reconocieron que cuando lleguen a su país vuelven a estar bajo las amenazas de muerte de las fuerzas paramilitares de extrema derecha que les persiguen, y solicitaron a la sociedad internacional que siga la evolución de los acontecimientos en Colombia."Uribe no quiere testigos incómodos", afirmaron los refugiados, quienes señalaron que el presidente colombiano no escucha las recomendaciones realizadas por la ONU en relación con la situación de este país.Estos dirigentes sindicales advirtieron que tienen que volver a sus casas pese a las "amenazas de muerte" que han recibido incluso durante su estancia en España, y donde les esperan escoltas nombrados por el Gobierno colombiano, que, según ellos, "hacen más de espías de su labor sindical que de vigilancia".Indicaron que la vida de los sindicalistas en Colombia es muy dura porque además de la persecución a la que están sometidos tienen que abandonar a sus familias para que no se vean envueltas en estos problemas.Por último, los sindicalistas agradecieron el trato recibido durante su estancia en la región y destacaron el "espíritu solidario" de la sociedad asturiana




