Para Jefe fuerzas británicas, las próximas 24 horas son decisivas
A juicio del jefe de las Fuerzas Armadas británicas en el Golfo Pérsico, teniente general Brian Burridge, las próximas 24 horas son decisivas para la invasión de Irak.
LONDRES.--- A juicio del jefe de las Fuerzas Armadas británicas en el Golfo Pérsico, teniente general Brian Burridge, las próximas 24 horas son decisivas para la invasión de Irak.Mientras la fuerza aérea bombardeaba hoy Bagdad en una noche de "conmoción y pavor" -según la brutal expresión del Pentágono-, las tropas terrestres avanzaban directamente hacia el corazón de Basora, la segunda ciudad del país.Según informó a media tarde de hoy (hacia las 17,30 GMT) la cadena de televisión "Sky News" citando "informes no confirmados", los aliados podrían haber tomado ya el centro de Basora.Poco antes, el jefe del Estado Mayor británico, almirante Michael Boyce, declaraba desde Londres que un destacamento de la coalición armada se encontraba ya "a las puertas" de esta plaza estratégica.Cubriendo a las fuerzas estadounidenses que avanzaban hacia Basora estaba la Séptima Brigada Acorazada británica, las legendarias "Ratas del Desierto" que hicieran la vida imposible al mariscal alemán Rommel durante la segunda Guerra Mundial.Sea como fuere, Basora se ha convertido en el próximo y más inmediato objetivo militar de la fuerza terrestre aliada en su camino hacia Bagdad.Apenas dos días después de que empezaran las hostilidades, la guerra en Irak parece, pues, haber entrado en una nueva fase.Desde el cuartel general aliado en Doha (Qatar), el teniente general Burridge invitó al líder iraquí a que abandone el país."Si yo estuviera en su lugar -dijo-, desde luego no estaría en Bagdad"."Los aliados -añadió el mando británico- no estamos utilizando buena parte de los recursos de que disponemos... Se trata de decidir cuánta fuerza usamos.... Ni más ni menos de la necesaria".El primer gran éxito de las tropas estadounidenses y británicas ha sido, sin duda, la toma de la península de Al Fao tras la caída del puerto de Um Qasar, salida natural de Irak al mar y futura vía de abastecimiento para el Ejército de ocupación.La zona está, además, llena de pozos de petróleo que están hoy en manos de las fuerzas aliadas.El almirante Boyce prometió hoy en Londres que Um Qasar se convertirá "en los próximos días" en el centro de distribución de ayuda humanitaria para la población iraquí en el sur del país.El jefe del Estado Mayor del Reino Unido dijo también que "un número muy significativo" de soldados iraquíes se está rindiendo a las tropas británicas.Camino de Basora -explicó-, "hemos encontrado posiciones y equipos iraquíes abandonados; pruebas, en definitiva, de una capitulación a gran escala".Esta misma mañana, uno de los portavoces de las tropas británicas en el Golfo, el capitán Al Lockwood, llegó a comentar a la BBC que, "con suerte", los aliados podrían llegar a Bagdad en los próximos "tres o cuatro días".El día de hoy, "prometedor" tanto para el ministro británico de Defensa, Geoff Hoon, como para los mandos militares de este país, empezó, sin embargo, con una muy mala noticia.Ocho soldados británicos y cuatro estadounidenses perdieron la vida al estrellarse un helicóptero en el sur de Kuwait.En su declaración ante la Cámara de los Comunes, Hoon sostuvo en todo momento que estas primeras bajas se han producido por un fallo mecánico del aparato y no por los disparos de la artillería iraquí, como dijo inmediatamente Bagdad.El ministro de Defensa también informó al Parlamento de que los servicios de inteligencia aliados están investigando si el líder iraquí, Sadam Husein, fue herido o muerto el jueves de madrugada durante los primeros ataques aéreos de EEUU contra Bagdad.La verdad de lo que ocurrió en aquellos bombardeos iniciales puede ser crucial para el futuro de esta segunda guerra en el Golfo.




