EEUU desconoce suerte Sadam Husein tras primeros ataques
La urgencia por derrocar a Sadam Husein llevó al Pentágono a cambiar los planes para el comienzo de la guerra en Irak y a atacar el complejo donde se cree que estaba, pero a estas alturas, EEUU todavía no sabe cuál fue la suerte del líder iraquí.
WASHINGTON.--- La urgencia por derrocar a Sadam Husein llevó al Pentágono a cambiar los planes para el comienzo de la guerra en Irak y a atacar el complejo donde se cree que estaba, pero a estas alturas, EEUU todavía no sabe cuál fue la suerte del líder iraquí.La CIA (servicios secretos) consideró hoy auténtica "casi con toda seguridad" la grabación emitida por la televisión iraquí tres horas después de los primeros bombardeos estadounidenses en la madrugada del jueves.En las imágenes se ve a un cansado Sadam Husein en uniforme militar y con unas gruesas gafas -que raramente exhibe en público- mientras lee un cuaderno de notas.Sin embargo, la agencia central de inteligencia de EEUU ha matizado que es imposible conocer el momento en el que se grabó ese discurso y, por lo tanto, se desconoce si el presidente iraquí resultó o no alcanzado por las bombas.Funcionarios de la CIA han indicado que cuentan con indicios de que Sadam Husein grabó varios discursos antes de que comenzaran las hostilidades y la emisión del jueves pudo ser uno de ellos.Pero Washington ha advertido que las noticias sobre la suerte del dirigente son confusas, circunstanciales y no han podido ser corroboradas.Según declaró el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, "la evaluación de la CIA es que parece la voz de Sadam, pero no hay pruebas de que la grabación se efectuara antes o después de que comenzara la operación".Los funcionarios de los servicios secretos examinaron los gestos, los movimientos de la boca y la entonación de Sadam para determinar que la persona que aparece en esa cinta es, efectivamente, el líder iraquí y no un doble, como se había sugerido en algunos medios.La primera oleada de bombardeos contra Irak alcanzó una de las residencias del presidente iraquí en Bagdad, donde los organismos de seguridad creen que Sadam Husein y sus hijos Qusay y Uday dormían en esos momentos.El Gobierno iraquí asegura que el presidente sobrevivió al ataque y se encuentra en perfecto estado de salud.Pero los funcionarios estadounidenses creen que la urgencia con la que se convocó asistencia médica al edificio apunta a que Sadam o alguno de sus hijos resultaron heridos.Los rumores sobre el paradero de Sadam Husein se han desatado entre los medios de comunicación, hasta el punto de que en Londres la cadena pública de televisión BBC llegó a citar a un oficial británico para decir que el líder iraquí murió en el bombardeo.Sin embargo, el jefe del Estado Mayor británico, el almirante William Boyce, indicó que no podía confirmar el fallecimiento del líder iraquí y que "desconocía por completo" su suerte.Lo que sí está confirmado es que la posibilidad de alcanzar a Sadam Husein en su residencia provocó que se adelantaran los planes de guerra estadounidenses, que tenían previsto el comienzo del ataque casi 48 horas más tarde."Los planes de guerra aprovechan las oportunidades que aparecen y las realidades que se presentan sobre el terreno. No hacerlo así sería una tontería", afirmó el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.Según fuentes militares, la posibilidad de la muerte de Sadam hizo que se retrasara hasta hoy la fase intensiva de los ataques de EEUU y el Reino Unido, a la que el Pentágono ha dado el sobrenombre de "conmoción y pavor" ("shock and awe").La intención, agregaron las fuentes, era dar el máximo tiempo posible a los militares iraquíes para que se rindieran y entregaran las armas antes de siquiera comenzar la batalla.El presidente de EEUU, George W. Bush, dijo hoy que EEUU está"haciendo progresos en el desarme de Irak", en unas breves declaraciones realizadas en la Casa Blanca en un encuentro con líderes del Congreso.El Pentágono anunció que hoy ha lanzado sobre Bagdad un bombardeo masivo, que busca eliminar la capacidad de respuesta del régimen iraquí y quitar las ganas de combatir a las tropas de ese país.La operación, que ha dejado ardiendo más de veinte edificios oficiales en Bagdad, prevé el lanzamiento de hasta 3.000 bombas dirigidas y misiles de crucero sobre emplazamientos escogidos.




