Terrorismo no doblega a los antioqueños
Con el dolor de la tragedia sufrida en carne propia, pero también con la fortaleza de espíritu y la entereza de carácter, los antioqueños afectados por la violenta explosión de un carrobomba, emprendieron de inmediato la reconstrucción de sus vidas y su contribución a la normalidad y civilidad en esta capital.
Por Eugenio Correa y Luis Alberto MogollónMEDELLIN.---Con el dolor de la tragedia sufrida en carne propia, pero también con la fortaleza de espíritu y la entereza de carácter, los antioqueños afectados por la violenta explosión de un carrobomba, emprendieron de inmediato la reconstrucción de sus vidas y su contribución a la normalidad y civilidad en esta capital.-Pese al dolor sufrido por la pérdida de vidas humanas y de ver a una madre llorar sobre el cadáver de su hijo de tres años muertos en la demencial acción, los damnificados por la tragedia de colaboraron con las autoridades e investigadores, propiciaron la captura del autor material del hecho y comenzaron con celeridad la refacción de sus lugares de trabajo.-Hoy, acompañados por las autoridades policiales y militares, por los investigadores y técnicos judiciales, por los colaboradores voluntarios, prosiguen sus actividades para tratar de restablecer una normalidad en sus vidas, en sus negocios deteriorados, en sus oficinas públicas y privadas y en sus viviendas aporreadas.-Los comerciantes del Centro Comercial El Cid, un complejo de negocios recién inaugurado en pleno corazón de Medellín, lamentaron el ataque terroristas, las multimillonarias pérdidas en sus locales y la incertidumbre del futuro, después de haber hecho fuertes inversiones para tratar de salir de sus dificultades y aportar al país.-




