España confía en fidelidad turística, pese a crisis del sector
El secretario general de Turismo español, Juan José Gûemes, reconoció hoy que el 11 de septiembre y la situación económica de países como Alemania han afectado al sector, aunque destacó la fidelidad de muchos visitantes extranjeros a un país donde muchos se sienten en "casa".
Berlín.---- El secretario general de Turismo español, Juan José Gûemes, reconoció hoy que el 11 de septiembre y la situación económica de países como Alemania han afectado al sector, aunque destacó la fidelidad de muchos visitantes extranjeros a un país donde muchos se sienten en "casa".Gûemes presentó hoy en la Bolsa Internacional del Turismo (ITB) de Berlín los últimos datos sobre turismo en España y volvió a insistir en la oferta cultural española, que se ha promocionado en los últimos años para apuntalar el liderazgo turístico español, basado principalmente en el sol y la playa.El secretario empezó señalando que el turismo en España volvió a subir un 3 por ciento en 2001, pese a los atentados terroristas contra EEUU del 11 de septiembre y a la crisis económica que había empezado ya antes, y que el país mediterráneo ha consolidado su posición de segundo más visitado del mundo después de Francia.No obstante, "España no es ajena a la situación internacional" y se puede hablar de "un antes y un después del 11 de septiembre", reconoció Gûemes, quien, no obstante, insistió, en declaraciones a EFE, en que "las previsiones catastrofistas que hicieron algunos no fueron acertadas".Según los datos presentados en la Feria por Turespaña, el número de visitantes descendió entre septiembre y diciembre del año pasado un 0,3 por ciento, después de haber crecido hasta agosto un 5 por ciento.En total, 49,5 millones de turistas y 26,2 millones de excursionistas visitaron España en 2001.El secretario subrayó la circunstancia de que los ingresos del turismo crecieran en una proporción tres veces superior al número de visitantes, un 9 por ciento, por lo que el sector generó en 2001 34.700 millones de euros (más de 30.000 millones de dólares).Esto demuestra, dijo el secretario, una "profundización" de la relación con el turista, quien, en muchos casos, no considera a España "como un país extranjero, sino como algo local, un lugar donde se encuentra en casa".Esto es particularmente acertado en el caso de los alemanes que a menudo poseen casas en España y que tienen una relación muy especial con Mallorca, a la que consideran un poco suya.No obstante, el número de visitantes alemanes volvió a descender en 2001, tras hacerlo también en 2000, a pesar de que Alemania sigue siendo el segundo país de origen de los turistas que visitan España y España el destino extranjero favorito de los alemanes.En 2001, 10,5 millones de alemanes visitaron España, unos 600.000 menos que el año anterior, lo que supone un retroceso de un 5,4 por ciento respecto al año anterior, en que ya se había producido una caída del 4 por ciento.Preguntado cómo se explica este fenómeno y qué se tiene previsto hacer para combatirlo, Gûemes contestó que se debe en parte a que han "vuelto con fuerza" al mercado destinos que por varias razones habían perdido atractivo en los últimos años y que "reclaman su lugar"."La competencia es algo que cabía esperar", añadió el secretario, que señaló, sin embargo, que el mercado de viajes "crece cada año y no hay perspectivas de que deje de crecer".España puede competir con su relación calidad-precio, "que hay que profundizar", y porque responde a los deseos medioambientales, de seguridad, de sanidad y de calidad "de las sociedades más exigentes, que van a ser nuestro nicho de mercado".El secretario admitió, sin embargo, que España todavía "no es reconocida como un país con importancia cultural", de ahí que "nos vayamos a volcar con la promoción cultural no sólo del patrimonio histórico-artístico, sino de las actividades actuales y de vanguardia" para lo que se invertirán 60 millones de euros en tres años (52 millones de dólares).El secretario destacó el "dinamismo de Barcelona y Madrid, las dos estrellas del turismo cultural".La caída del mercado alemán se debe, por otra parte, según el político español, a la difícil situación económica que atraviesa el país (algo que confirman los estudios germanos del mercado), y al retroceso en Baleares, destino de la mitad de los alemanes que visitan España, y donde este turismo ha bajado un 7,8 por ciento.El secretario general aprovechó su visita a la feria parta entrevistarse con turoperadores alemanes que le confirmaron que los turistas "están retrasando este año sus decisiones vacacionales" y que, por lo tanto, las reservas están por debajo del nivel habitual.




