Ashdown admite terrorismo UCK pero niega que justificara campaña
El primer político occidental en comparecer en el juicio contra Slobodan Milosevic, el británico Paddy Ashdown, reconoció hoy que la guerrilla albanesa de Kosovo era "terrorista", pero insistió que esto no justifica la violencia que el entonces líder yugoslavo utilizó contra ella
LA HAYA .---- El primer político occidental en comparecer en el juicio contra Slobodan Milosevic, el británico Paddy Ashdown, reconoció hoy que la guerrilla albanesa de Kosovo era "terrorista", pero insistió que esto no justifica la violencia que el entonces líder yugoslavo utilizó contra ella.En su testimonio ante el Tribunal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), Lord Ashdown admitió que hubo "acciones brutales" por parte del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK), pero también logró desconcertar al ex presidente yugoslavo y dejarlo sin argumentos en el interrogatorio."Nunca negué que fueran terroristas ni que causaran graves sufrimientos a inocentes civiles serbios, pero eso no justifica los excesos del ejército y de la policía que usted controlaba", le espetó a Milosevic el político británico, quien fue líder de los demócratas liberales de Gran Bretaña en la década de 1990.Ashdown, recientemente nombrado representante internacional en Bosnia y ex oficial de los comandos británicos, realizó frecuentes viajes por los Balcanes desde 1992, y en septiembre de 1998 estuvo en Kosovo antes de ser recibido por Milosevic en Belgrado.En los cuatro días que duró la visita a Kosovo, Ashdown quedó muy impresionado por las "graves violaciones de los derechos humanos" de las que fue testigo.Muy seguro de sí mismo, y en algunos momentos emocionado, Ashdown explicó que el ejército yugoslavo bombardeaba las casas de los albanokosovares, las saqueaba y las quemaba, mataba a su ganado y los amenazaba, como parte de una campaña de "tierra quemada" perfectamente orquestada.Apoyado en un vídeo realizado durante sus viajes, contó que había visto huir a miles de albanokosovares, en su mayoría mujeres, niños, bebés y ancianos, todos ellos aterrorizados.Con sus declaraciones, el político británico destrozó los argumentos de Milosevic, quien normalmente justifica la acción de las tropas serbias en las necesidades de la lucha contra el "terrorismo"."Nunca se le negó la posibilidad de mantener legítimamente el orden en su territorio, pero su ejército cometió excesos en una campaña sistemática para aterrorizar a la población que no tiene nada que ver con lo que haría una nación civilizada", añadió Ashdown.El político británico contó que en esos días trasladó todas sus preocupaciones al propio Milosevic en Belgrado y lo acusó de forzar con su actuación los bombardeos de la OTAN de 1999."Le dije que estaba contraviniendo la Convención de Derechos Humanos de Ginebra. El objetivo de aquella visita fue que usted actuara para evitar la intervención de la comunidad internacional. Le advertí de que, si no lo hacía, se sentaría ante este Tribunal y aquí está", le dijo lord Ashdown en tono agresivo a Milosevic.El político, que viajó por interés personal como líder de un partido de la oposición y no en representación del Gobierno británico, le entregó en aquella reunión al ex presidente yugoslavo una carta del primer ministro Tony Blair.En esa misiva, éste le exigía que buscara una solución pacífica inmediata y le recordaba la voluntad de ayudar en negociaciones del Grupo de Contacto, de la Unión Europea y del propio Reino Unido.Cómodamente recostado sobre la silla, Ashdown se permitió incluso lanzar una carcajada cuando el ex presidente yugoslavo insinuó que los refugiados que abandonaban Kosovo por centenares de miles huían de los enfrentamientos entre el UCK y el ejército yugoslavo."Ninguna persona podría sacar otra conclusión que la de que esa gente huía de su Gobierno y de sus tropas", le dijo Ashdown, que ha sido el primer testigo que osa retarle con sus palabras.También se rio cuando Milosevic insinuó que los países occidentales tenían interés en desestabilizar al Gobierno yugoslavo y que Alemania había alimentado, apoyado y financiado el nacimiento del UCK."He oído muchas teorías suyas de conspiraciones, pero ésta supera a todas. La idea de que los Gobiernos europeos podían tener interés en dominar otros países es tan increíble que dudo de que usted mismo se la crea", dijo Ashdown poco antes de finalizar su testimonio.En ese momento, la sonrisa triunfal de Dragoslav Ognjanovic, uno de los asesores de Milosevic que toda la semana ha seguido el juicio desde el lugar reservado al público, se había transformado en una mueca de disgusto.




