Reclaman al Tribunal que garantice a Milosevic contacto con abogados
El grupo de tres abogados independientes (amicus curiae) nombrados por el Tribunal Penal Internacional de La Haya para la antigua Yugoslavia (TPIY) para asegurar un juicio justo a Slobodan Milosevic, ha pedido que se le garantice el contacto regular y libre con sus letrados.
LA HAYA.--- El grupo de tres abogados independientes (amicus curiae) nombrados por el Tribunal Penal Internacional de La Haya para la antigua Yugoslavia (TPIY) para asegurar un juicio justo a Slobodan Milosevic, ha pedido que se le garantice el contacto regular y libre con sus letrados.Branislav Tapuskovic, en representación del grupo, alegó las dificultades que tiene el ex presidente yugoslavo para preparar adecuadamente el juicio y poder interrogar a los testigos que la Fiscalía presenta."Sabemos que éste es el primer caso en el que una persona se defiende a sí misma, pero el acusado debe tener el tiempo y las facilidades necesarias para preparar el juicio", dijo Tapuskovic, quien aseguró que tampoco tiene contactos regulares con Milosevic.Los jueces pidieron que les hicieran una solicitud precisa por escrito con las medidas concretas a tomar, para poder valorarlas.El ex presidente yugoslavo se quejó ayer de que el teléfono, el único medio que tiene para ponerse en contacto con sus asesores legales, no funcionaba desde el lunes y de que las visitas y los contactos con ellos están muy restringidos.Milosevic, que tampoco lee los documentos que le presenta la Fiscalía, entre ellos los nombres y las declaraciones de los testigos, niega saber quiénes son ni que van a decir.El ex jefe de Estado yugoslavo se negó a tener un abogado defensor, pero cuenta con un grupo de expertos jurídicos entre los que figura el francés Jacques Vergés, que le asesoran constantemente como demuestra que siempre llega con sus preguntas preparadas.Sin embargo, la frecuencia de los contactos con sus abogados en el centro de detención de las Naciones Unidas en las afueras de La Haya están notablemente restringidas, porque tienen el carácter de visita privada.Milosevic, que desde que fue detenido el 28 de junio del año pasado se ha negado a reconocer la legalidad del TPIY, no quiso ni tan siquiera leer el acta de acusación que pesa contra él.El Tribunal lo solucionó entonces leyéndole los cargos en voz alta, y como también se ha negado a ponerse los auriculares que le traducen lo que ocurre en la sala, los jueces cuidaron de que le colocaran un altavoz frente a su mesa para asegurarse de que entiende todo.En días pasados, el ex presidente yugoslavo pidió al tribunal que dejara de enviarle todos los documentos y adujo que tiene "una habitación llena de papeles que no tengo ninguna intención de leer".Tampoco recibe los documentos que le entregan durante las sesiones, papeles que los secretarios de la corte le dejan sobre la mesa o le entregan al guardia de las Naciones Unidas que le escolta.Los jueces le recomendaron hoy que leyera al menos los testimonios que le entregan por adelantado, dado que a veces la declaración primera no coincide con el testimonio posterior y esto "podría ayudarle en su propia defensa".Milosevic aprovechó de nuevo la ocasión hoy para pedir su libertad provisional, y afirmó que estaría a disposición del Tribunal y que no tenía intención alguna de huir."No me perdería un juicio en el que se está acusando a mi pueblo y a mi país", manifestó antes de que el juez Richard May, que preside la sala, le cortara diciendo que no estaba impresionado por sus argumentos políticos.




